12 de agosto de 2021

LAS COSAS QUE NO VOLVERÉ A HACER

 Después de haber pasado muchos malos momentos, después de saber que hay que pensar antes de hablar y también después de aprender que hay que aprender cada día de las experiencias que de alguna manera nos causan frustración o por lo menos molestia, he hecho una lista de las cosas que nunca más volveré a hacer, por lo menos mientras tenga dominio sobre mis facultades mentales.

La primera de ellas es que no le preguntaré a una pareja si el más joven es su hijo o su hija.  Porque con las combinaciones que hoy podemos ver en cuestiones de pareja se corre un alto riesgo de que te digan: "No, es mi marido" o "No, es mi mujer" según sea el caso.  Y no te lo digo sólo porque me haya pasado a mí, ¡No!.  Es que también he presenciado que les a pasado a otros y si no te ha pasado a ti, puedo asegurarte que es una situación bien incómoda que deberías evitar mientras esté en tus manos hacerlo.

Un día estaba con un amigo hablando en su negocio cuando llegó su esposa a quien yo conocía con una mujer mayor a quien no me presentó.  Tratando de ser cortés y no dejar a la mujer ahí, como si no estuviera, le he preguntado a mi amiga: ¿Ella es tu mami? y su respuesta me dejó con un frío en las piernas que todavía recuerdo: "No, es mi hermana menor".  Te cuento que no sabía dónde meter la cabeza; ¡Qué vergüenza! no sabía qué decir y por supuesto no dije nada, esperando a que pronto pudiera despertarme y sólo fuera un mal sueño...

Otra de las preguntas que me he prometido no hacer es: ¿Estás embarazada? y ésta es bastante común de que ocurra con conocidas que hace mucho no vemos o con desconocidas que apenas estamos tratando.  Dejaré a tu imaginación las posibles respuestas y situaciones para este caso.  Pero no dejaré de  recordarte que hoy en día abundan las personas (Hombres y Mujeres) con barrigas altamente prominentes.  Conozco tipos que si uno no supiera que éso es imposible (Bueno, hasta ahora), dan es ganas de llevarlos de urgencia a la maternidad, porque es que ya "El parto es inminente" y mujeres igual, ya sea por la alimentación actual o por factores intrínsecos a la forma de vida moderna.

Y no sucede sólo con las preguntas, también con las afirmaciones: "Ay ese niño es igualito al papá" y resulta que el niño es producto de una relación anterior de la mujer...  Obviamente no tengo que ilustrar lo incómodo de la situación, porque allí por lo menos quedarás como mentiroso; entonces el consejo aquí es: ¡Si no tienes nada que decir, no digas nada! es mejor guardar silencio y pasar por parco al hablar que salir con una de estos comentarios que después desearás no haber hecho.

Por último, he tomado el consejo del libro Cómo Ganar Amigos, que en uno de sus apartes dice: "No hablaré mal de persona alguna..." Esta parte es fundamental ya que uno generalmente acostumbra a hacer comentarios no siempre positivos sobre personas que inclusive ni conoce y ésto induce sin duda alguna a cometer errores.  Personalmente sufrí un terrible episodio una vez que fui a casa de un conocido: en su terraza había un indigente tirado en el piso y yo le hice el siguiente comentario: ¿qué, te lo ganaste? refiriéndome obviamente al indigente; (porque tantas casas alrededor y venir a dormir precisamente aquí) y él me respondió: "No, nada, ese es mi hermano, que la droga lo tiene así"

Ya te podrás imaginar lo incómodo de ese momento...


Hay muchos otros errores en los que no debes caer pero te tengo que dejar algunos para que tú los adiciones a tu lista, pero te aseguro que estos que te he mencionado no son los únicos que podríamos cometer.  Debemos por tanto, crear hábitos de conversación que no involucren desenlaces como los que te he mencionado y sobretodo: tener en cuenta el valor del silencio.

1 de noviembre de 2020

Los Parásitos

 La naturaleza nos enseña que la vida en este planeta es una interminable lucha, entre los seres que compartimos territorio, por la supervivencia.  Es así como se ha establecido un "Árbol" o "Cadena" alimenticia en la cima de la cual se encuentra el hombre.  De allí hacia abajo todos los demás seres vivientes cada uno con su "Enemigo" o "Enemigos" naturales.  Si bien es cierto según las santas escrituras que este aspecto fue establecido directamente por Dios después de haber creado al hombre cuando lo estableció como "Rey de la creación". Tal parece que Dios se equivocó o el hombre no ha sabido desempeñar ese rol porque se ha dejado llevar por unos intereses mezquinos que no van acorde con su título de rey.

Si observamos a los otros habitantes del planeta, vemos cómo ellos viven y parecen respetar el entorno en el que viven, es decir comen lo que necesitan, se reproducen según ciclos bien definidos y si por alguna razón sobrepasan esta última parte, son controlados por sus propios "agentes de control" es decir sus depredadores que son los que mantienen el equilibrio natural.

Mas con el hombre no ocurre así.  Nosotros no tenemos control en ningún aspecto de parte de la naturaleza, es de suponer que con su supuesta capacidad de pensar debería conocer los límites hasta donde debería llegar.  Pero en la práctica eso no se cumple.  El hombre tiene dentro de sí una insaciable hambre de poder y de riquezas que lo lleva a querer poseer más cada vez.  No se conforma con tener lo esencial para vivir como hacen todos los demás seres sino que su "hambre" parece crecer a medida que se la alimenta.  Aquel deseo de acumular es el comienzo de todos los males humanos.  Allí se originan la injusticia y el maltrato no sólo hacia sus semejantes sino también al entorno en el que habita.  No ocurre así con todos los animales.  Nunca hemos visto a un león guardando alimento para la próxima semana, por ejemplo.  Aunque si bien es cierto hay animales que acumulan como las ardillas o las hormigas, ellas lo hacen de forma moderada y en ningún caso exagerada ni en detrimento de los intereses de sus congéneres.

El hombre, en lugar de comportarse como un rey lo hace como el peor de los parásitos que termina acabando con el organismo que lo acoge.  En nuestro caso este organismo es el planeta tierra en el cual deberíamos todos vivir felices y en armonía por siempre.  Pero por culpa del hombre esto no es así y en cambio hemos acabado por extinguir muchas especies y amenazado con acabar con muchas otras.  No alcanzamos a percibir que al acabar con la tierra estaremos acabando inexorablemente con nosotros mismos.  Pero para éso nuestros grandes líderes ya creen tener la solución: Buscar otro planeta habitable y en el supuesto caso de encontrarlo no hay que dudar que seguiríamos haciendo lo mismo que hemos hecho en este es decir destruirlo.  En mi humilde opinión;  a mi modo de ver las cosas, eso es innecesario. Creo que la solución real y por supuesto más viable sería valorar lo que tenemos aquí, deponer las ambiciones egoístas, valorarnos como especie y establecer reglas claras de uso de los recursos y que se cumplan para todos por igual.  Eso sería lo ideal.  Pero conociendo la naturaleza humana, eso es sólo una utopía porque el hombre está decidido a provocar su autodestrucción.

Algunas veces el planeta trata de defenderse y de controlar a esta creciente infestación de parásitos pero sus acciones no son suficientes y la destrucción continúa a ritmo acelerado.

Qué tristeza que el único ser que supuestamente parece tener el don de la razón es quien se comporta como si fuera el único que carece de dicho don.

 


3 de mayo de 2019

Una Despedida Anticipada


Tal vez te parezca como algo fuera de lugar, algo inusual o hasta una locura; pero para mí, desde mi punto de vista, es algo que todos deberíamos hacer a tiempo y con mucho tiempo…

He observado que muchas personas se marchan de este mundo sin tener tiempo de despedirse; de decirle a sus seres queridos cuánto los aman o inclusive de agradecerle a aquellos a quienes corresponda por la ayuda grande o pequeña que les hayan brindado durante su transcurso por este mundo.

En vista de lo anterior, he decidido despedirme antes de que la parca venga a recogerme, en uso de todas mis facultades mentales y corporales jejejeje.
Cuando yo comencé a tener conciencia de que estaba en este mundo, sin proponérmelo, me puse a analizar todos los acontecimientos que me rodeaban y sacaba conclusiones que según algunos de mis mayores: “No correspondían a mi edad” bueno, podría decirse que tenía “La chispa adelantada” porque aprendí sin ayuda que uno no tiene que vivir todo para adquirir experiencia y que puede utilizar lo que le pasa a otros como si fuera a sí mismo.

Por eso fue que llegué a la conclusión de que uno debería morirse a los cincuenta y no viejito cuando ya no tiene conciencia ni de quien es ni de su entorno en general.  Yo no quería eso para mí, ni para mis familiares; quería irme en uso de todas mis facultades físicas y mentales y creía (Y sigo creyendo) que cincuenta estaba bien. Pero resulta que “Una cosa piensa el burro y otra el que lo está arriando” y ya hace rato pero mucho rato que pasé por los cincuenta y ¡nada que se hizo realidad mi deseo! Tal vez podrías pensar que no me gusta vivir; pero no es así, me encanta la vida y todo lo que en ella hay,  exceptuando las “cosas malas” bueno eso es relativo en realidad pero sé que tú me entiendes.  Soy de los que disfruta cada momento y buscando mejorar cada cosa o persona que “cae en mis manos”.  Para mí  es un don innato el ayudar a otros, aunque lo pongas en duda, eso me da placer. ¡Lo hago con verdadero desinterés y con muchísimo gusto!

Si me pusiera a decir aquí todo lo que me gusta de la vida, este artículo sería interminable.  Es más fácil resumirlo y decir que ¡Disfruto cada instante y cada cosa! Pero lo que no me gustaría es que al final de muchos padecimientos mis familiares terminen rogando:”Dios mío, recógelo ya” o como en un caso que presencié donde el pobre hombre jodió a tal grado durante la enfermedad que su hija saturada por tanto padecimiento le dijo un día: “Qué va hombe, usté lo que está es haciéndose el hinchao”.  ¿Cómo puede una persona fingir una hinchazón?  Pero se entiende que ya la pobre hija estaba ¡Al límite de sus capacidades de resistencia!

Despedirse nunca es fácil, a menos que lo hagas para huir de una situación adversa pero en general, hacerlo es difícil.  Yo lo haré aquí y ahora, cuando ni lejanamente veo a la muerte venir:
A mis familiares en general: Gracias por soportarme y darme la oportunidad de crecer en todos los sentidos, sé que pude ser mejor pero bueno el balance lo harán ustedes…  Los amé como sentí que debía hacerlo y fui tan sincero cuanto pude en todos los aspectos.

Y como dice la canción “A las mujeres que yo amé” les agradezco por enseñarme el camino para poder llegar preparado para amar a Luz como ella se lo merecía (Y hasta hoy se lo merece)

Y a Luz: Gracias por todo lo bueno que me diste y sobre todo por esos hijos tan lindos en todos los aspectos. Fueron tan lindos conmigo que me habría gustado tener más (Por ahí unos diez jajajaja) para disfrutarlos más o que su niñez durara siglos…  Aunque para ser sincero, los disfruto aún hoy.  Los amo, MUUUUUUUA

A todos mis amigos les pido disculpas por tanto abandono al que los sometí y por lo que pude hacer por ustedes y no lo hice, en mi favor diré que desde mi punto de vista ¡hice lo mejor que pude!

A mis lectores: Gracias por compartir su tiempo conmigo y por sacar un ratito para dejar un comentario, eso siempre fue gratificante y me habría gustado ser menos radical con respecto a la traducción de las canciones que me pidieron y que tercamente dije que no lo haría, pero es que si no soy fiel a mí mismo, ¡creo que no podría serlo con nadie ni con nada!

A Jehová mi Dios, le concedo que Él tenía la razón en no llevarme cuando  cumplí los cincuenta, porque en estos doce años que he vivido como extras, he tenido sólo cosas buenas y cosas que me son invaluables: los matrimonios de mis hijas, los nacimientos de mis nietos,conocer a los primos que estaban ausentes y los nuevos amigos que la vida me ha traído: Carlos y Madeline; Humberto y Karen; y tantos y tantos eventos más que han logrado enriquecer mi vida, llenarla de felicidad.

En conclusión uno no se va cuando quiere sino cuando el Dueño de la vida lo decide. ¡Que sea lo que Dios quiera! que yo sigo disfrutando y aprendiendo.


27 de octubre de 2017

LA PROSTITUCIÓN

Cuando se escucha la palabra Prostitución, algunos sentirán dolor, tristeza, nostalgia o alegría según sea que la hayan sufrido, soportado en algún familiar, disfrutado de ella o lucrado de ella.

Pero veamos más detenidamente qué es la prostitución: según el diccionario de la lengua española es "Actividad de quien mantiene relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero"

Esta es desde luego una definición muy superficial en la que en pocas palabras trata de encerrar toda una actividad que no es ni remotamente sencilla o fácil.

Trataré de razonar un poco analizando este tema bastante escabroso ¡para ver si concluyo con un poco de luces para mis lectores y para mí mismo!

Si una persona de cualquiera de los sexos hoy existentes y aceptados recibe unos billetes, un cheque, una transferencia electrónica o cualquier medio de pago, se convierte en prostituto(a).

Si esto es así y resulta que otra persona igualmente tiene sexo y NO recibe dinero como lo explica la definición sino que le dan un carro, un computador, un celular, un viaje, ropa o cualquier otro objeto o algo más difícil de tasar como es un empleo, una nota en una materia sea esta de colegio o universitaria o cualquier otra cosa de las muchas que podrían ser; ¿a esta persona se le puede o no llamar prostituto(a)? según la definición no.  ¿Acaso lo que reciba no tiene un valor en dinero?

Si vamos un poco más allá en nuestro análisis encontraremos a aquellas personas que tienen relaciones sexuales con múltiples parejas (No necesariamente al mismo tiempo) por el sólo hecho de sentir placer, sin recibir nada a cambio...¿Tampoco estos cabrían dentro de la definición?

Pues yo pienso que "A esa historia le falta un pedazo" como decía mi abuela...

Primero y para ser, si no justos, por lo menos centrados; habría que analizar las circunstancias que llevan a una persona a canjear sexo por dinero o por otra cosa.  Habría que tener en cuenta el entorno social, el familiar, y muchos otros aspectos que ameritarían ser tenidos en cuenta.

Opino que nadie se dedica a esta actividad por simple escogencia "Seré prostituto(a)" o algo así.  Percibo que quien se dedica e esto es llevado a la fuerza; fuerza de cualquier tipo pero menos de voluntad propia.

Ejemplo claro es el de las mujeres a quienes les toca migrar y en su nueva ubicación  no consiguen cómo subsistir y se ven forzadas a realizar esta actividad.  A propósito de esto, hace unos días los medios de comunicación estaban alarmados porque a una abogada venezolana le tocó prostituirse en Colombia, país al que llegó huyendo de la barbarie política que vive su país.  Entonces yo me pregunto: ¿Por qué se asombran? si durante años muchísimas profesionales de todas las áreas y hasta especialistas dentro de su profesión se habían visto en situación semejante en su propio país Cuba sin que nadie dijera nada al respecto.  Entonces ¿Por qué ahora sí lo hacen? me imagino que aquí mismo hay profesionales a las que les ha tocado dedicarse a esa actividad y permanecen en el más triste de los anonimatos.

Pero volviendo al tema de esta entrada: si no quieres quedar inmerso en la definición; no debes aceptar ni dinero ni nada de aquella persona con la que has tenido o piensas tener sexo porque te convertirás inmediatamente en "Puto(a)".  Según este análisis, todos lo hemos sido, todos lo somos o todos lo seremos algún día. Sí, porque si lo recibes antes eres "Prepago" y si lo recibes después eres "De plan"haciendo una comparación con los servicios celulares.  Pero Puto(a) en todo caso.

Para mí, en conclusión los únicos que se podrían catalogar como tales de la definición son aquellos que lo hacen ¡con múltiples parejas a cambio de nada!  Es decir bien lejos de la definición encontrada en el diccionario.

Quiero aclarar  que esta es sólo mi opinión y nada tiene que ver con una posición intransigente ni mucho menos.  Cada quien puede sacar sus propias conclusiones y aportar su forma de pensar allí en los comentarios.


7 de julio de 2017

EL MANGO MÁS CARO

Un mango bien bonito en época de cosecha no llega a costar más de 100 pesos colombianos; pero fuera de esa época puede llegar a costar hasta 1500 si es verde, con sal, limón y pimienta; cortado y metido en una bolsa plástica.  Hay que aclarar que también depende del lugar donde sea comprado dicho mango.

Yo fui testigo del precio más alto pagado por un mango.  No, no  fue en una subasta; fue en la puerta de la casa de un barrio popular en Barranquilla donde se acostumbra a sembrar árboles de mango en las afueras de las casas para mitigar el calor desesperante que casi todo el año atormenta a los moradores de esta región del país.

Era un día normal, el reloj marchaba penosamente como si pensara que ya no quería seguir con ese trabajo monótono e improductivo.  Ya se aproximaban las diez de la mañana y los niños comenzaban a sentir nuevamente hambre puesto que ya el desayuno estaba próximo a terminar su recorrido cuando a uno de los niños se le ocurrió decir “Vamos a bajar mangos” parecía que todos estaban pensando lo mismo porque a pesar de que no respondieron nada se levantaron y comenzaron a dirigirse al “palo e mango” más cercano…"

Una vez arriba del palo, era una competencia no pre-establecida para ver quién cogía el más bonito: más grande, más limpio y más maduro…

Jorge quien en esos momentos tenía 9 años de edad vio un mango precioso y se dispuso a tomarlo pero no contaba con que Tony también lo vio al tiempo y juntos se dispusieron a tomarlo, se chocaron en el camino y Jorge cayó sentado sobre uno de los ornamentos en forma de lanza que les ponen a las rejas  en su parte final arriba.  Al principio Jorge lo único que sintió fue rabia por no haber podido coger el mango y seguidamente un dolor que fue creciendo lentamente hasta volverse insoportable. Fue cuando se percató de su penosa situación: estaba chuzado cerca, muy cerca de su orificio anal. Los otros niños se dieron cuenta de esto y comenzaron a gritar para llamar la atención de los mayores. El primero en llegar fue Andrés tío de Jorge quien le preguntó: ¿Qué estás haciendo ahí? Jorge con lágrimas en los ojos le respondió: “ me caí”.

Cuando Andrés se dio cuenta de la verdadera situación, se desmayó.
Vinieron después otros adultos y cada uno daba una opinión de cómo debían hacer para bajarlo hasta que alguien dijo: “Hay que llamar a los bomberos” y todos estuvieron de acuerdo.

Quince minutos después, sorprendentemente rápido, pero “Tiempo eterno” para quienes esperaban llegaron los bomberos y una ambulancia y con uno de esos brazos mecánicos, mucha paciencia y mucho cuidado lograron desprender a Jorgito de esa trampa en la que se encontraba. Fue llevado en la ambulancia al hospital donde lo examinaron y suturaron su herida.

Tres horas después estaba en su casa cansado y débil por la jornada vivida.
Por la noche comenzó a sentirse mal pero no se atrevía de decir nada, serían las 2 de la madrugada cuando su madre fue a ver como se encontraba el enfermito y lo encontró ardiendo de fiebre, sudoroso y trémulo.

Sin pensarlo dos veces cogió a su hijo y salió con destino al hospital.  No voy a referir todo lo que le tocó esperar para que lo atendieran pero cuando eso sucedió la regañaron por no haberlo llevado antes.

Diagnostico final peritonitis, el hierro había perforado el intestino y de este hecho no se habían percatado en el primer examen. Fue internado en la sala de cuidados intensivos donde duró tres días.

En este tiempo su madre rogó a Dios de todas las formas que conocía para pedirle que no le quitara a su hijo.  (Es sorprendente cómo hasta las personas menos creyentes buscan a Dios en un momento como este).  Recapituló su vida en el periodo desde que quedó embarazada hasta el día de hoy cuando sabía que su hijo estaba peleando con la muerte y deseo tener a su lado al padre de Jorge quien por el duro temperamento de ella se había alejado y no sabía de él desde hacía muchos años.

Cuando le dijeron que su hijo se estaba recuperando volvió a las oraciones, esta vez para agradecer con lágrimas en los ojos, de manera anticipada por la pronta recuperación de su hijo.

Cinco días después ya estaban en su casa: Jorge muy recuperado aunque débil y su madre con el rostro desencajado por mucho trasnochar, el bolsillo sin un peso por todo lo que le había tocado gastar pero feliz.

Allí no terminó todo pues los medicamentos  y  los pasajes también salían costosos y ya Ana (la madre de Jorge) no tenía “De dónde” entonces le tocó  acudir a familiares y amigos y en esta situación estuvieron los 30 días que duró Jorge convaleciente. 

Si  sumáramos todo lo gastado durante este episodio, podríamos estar de acuerdo de que ése era el mango por el que se ha pagado el mayor precio. Y si a eso le sumamos que ni siquiera Jorge se lo pudo comer: ¡Más caro todavía!


4 de noviembre de 2016

La Búsqueda Imposible

Hace unos días tuvimos en Colombia un plebiscito en el que los votantes deberían elegir entre el “SI” y el “NO”. Si alguien votaba “SI” estaba diciendo que avalaba los acuerdos realizados entre  el gobierno y la guerrilla de las FARC. Muchas personas se confundieron y pensaban que le estaban dando el “SI” a la paz que fue la idea que vendió el gobierno; porque en el fondo, al cristalizar los acuerdos se llegaría a la supuesta paz.

Pero (“Siempre hay un pero, dijo la pera”) el gobierno “No contaba con mi astucia” dijo Uribe. Y comenzó una campaña de desinformación en la cual muy sagazmente mezclaba verdades y mentiras de forma tal que era imposible diferenciarlas. Y como él cuenta con un número no reducido de seguidores fanáticos, los cuales dejaron de pensar por sí solos y delegaron esa función a su “Líder” entonces sus ideas se multiplicaron por miles y se inició una campaña admirable, por la tenacidad con la que fue llevada a cabo, y que a la postre se reflejó en las urnas a la cual concurrieron muchos sin tener más información que la que veían en los medios.

Total, ganó el “NO” y entonces fue que se dieron cuenta de la gran capacidad de convocatoria o de elocuencia que tiene Uribe.  Pero ya era tarde.  ¡La suerte estaba echada!

Pocos días después el comité del premio Nobel le otorgó el Premio Nobel de la paz al presidente Santos que era en el fondo lo que no quería Uribe que sucediera.  Porque ese premio lo quería para él al igual que Pastrana que también lo anhelaba pero que no lo consiguieron.

Podría decirse entonces que hubo un empate: ambos consiguieron en su momento lo que buscaban; tanto Uribe como Santos porque para nadie es un secreto que eso era lo que Santos perseguía con su proceso de paz que duro algo más de cuatro años.

Pero también es cierto que el “Premio Nobel de la Paz” no dice nada puesto que últimamente se lo han otorgado a personas que no se lo merecen como lo es el presidente de Estados Unidos.  Sólo con este antecedente ya ese premio ¡No dice nada!
Todo esto nos lleva al tema que me interesa exponer hoy y es “LA PAZ”.

Una vez un presidente colombiano, creo que Virgilio Barco, le pidió al pueblo que pintaran una paloma blanca en todas las paredes que pudieran para mostrarles a los guerrilleros que ¡Los colombianos queríamos la paz!

En aquel entonces esa decisión me pareció tan absurda que escribí este poema que adiciono aquí aunque ya se encuentra publicado en la pestaña “POEMAS” de este mismo Blog:

LA PAZ

La paz no es el alba imagen
De una mansa paloma
Pintada en una pared;
Porque es tangible, palpable;
Hay que sembrarla, regarla,
Y al tiempo verla crecer.

Paz no son pañuelos blancos
Rasgando el aire en desorden
Al son de una multitud.
La paz se busca, se logra;
Se alimenta con historia,
Con justicia y con virtud.

La paz se aleja si observa
Que el poder (su compañero)
Se está manejando mal
Puesto que ella no disfruta
De miserias ni de abusos
Ni de injusticia social.

La paz se siembra en la casa,
Al cuidarla va aumentando
De la fuerza su caudal.
Si es maltratada… se marcha
Dejando al hombre muy sólo
Para que aprenda que debe
Por ella saber luchar.

Y es que es así, la paz no es un capricho de un mandatario: “Quiero que haya paz” y ya.  ¡No señor! para conseguir la paz, se necesita mucho más, muchísimo más que un deseo de tenerla… Hay que aprender a luchar por ella.  Y cuando digo luchar no me refiero a tomar las armas e imponerle mi pensamiento a otros. ¡NO! Me refiero es a trabajar duro en busca de: finalmente llegar a cosechar ese fruto tan anhelado que es la paz.  Trabajo duro ese de encontrar el punto intermedio entre el pensamiento de todos los humanos o de por lo menos de todo un país.  Es por eso que la Biblia dice que: El hombre por sí sólo es incapaz de garantizar la paz a sus semejantes. (Jeremías 6:14; 1Tesalonisenses 5:3).  Hay que tener a Cristo en nuestros corazones. (Colosenses 3:13,15) esa es la paz verdadera.

De tal manera que todo lo que se haga sin Jesucristo en nuestro corazón, no son más que pañitos de agua tibia en una fiebre de 40 grados…

Pero hay una paz parcial que los hombres y mujeres podemos cosechar, no es aquella que nos garantiza Jehová nuestro Dios, pero que también proviene de Él, es una paz intermedia podría decirse.

Hay que buscar la paz que está a nuestro alcance que es fruto de la tolerancia, la justicia aplicada a todos por igual, las leyes justas e igualitarias, la equidad, pero sobretodo de la justicia social.  Entonces florecerá la paz.  Sin estos elementos ¡NO HABRÁ PAZ! Esa es la triste realidad.  

Los grupos insurgentes que hemos conocido en Colombia, no son más que hijos del sistema que nos toca soportar.  Si uno se acaba; no se necesita ser profeta para saber que otro u otros aparecerán y harán desaparecer la paz lograda con los anteriores.  El problema es de fondo y como tal hay que tratarlo.


20 de septiembre de 2015

El Lider

Ahora, en estos días, me he ausentado "un poco" porque me encuentro desarrollando un proyecto empresarial muy interesante del cual no hablaré ahora sino que me referiré a algo que allí  me ha tocado enfrentar.

Dentro de dicho proyecto le insinúan; le ordenan casi, que uno debe ser "líder". Como siempre trato de aclarar mis puntos busqué la palabra en el diccionario y he aquí lo que significa:
Líder: persona a la que un grupo sigue, considerándola su jefe u orientadora.

En vista de la anterior definición, considero que no puedo ser "líder" de nadie.  La razón es muy sencilla: me cuesta trabajo lidiar conmigo mismo; ¿Cuánto trabajo no dará tratar de orientar o guiar a otra persona y mucho más a un grupo?
Esto debido a la gran variedad de caracteres que las personas tienen y además por los prejuicios y hábitos que ellas han adquirido a través de su experiencia...

Considero igualmente que el líder no pide serlo, él sólo actúa desarrollando sus actividades normalmente como las desarrolla y es la gente quien decide seguirlo o no.

Porque para que una persona o un grupo siga a alguien este alguien debe habérselo ganado; no a fuerza de exigirlo sino por voluntad e iniciativa propias de la persona o el grupo antes mencionado.

Mirando las páginas de la historia he podido descubrir a muchos a quienes la gente siguió y en algunos casos fue bueno que lo hicieran y en muchos otros no.

¿Por qué la gente tiende a seguir a una determinada persona? no lo sé en realidad y tal vez nadie lo sepa pero lo que yo sí sé es que de mi santa voluntad no deseo liderar a nadie; cada quien según mi modo de ver la vida, debe ser responsable de sus actos y realizarlos en pro de su bienestar, el de su familia o el de su equipo según sea el caso y constituirse cada quien en líder de su propia existencia...
Claro está que si una persona dentro del análisis que hace de una situación considera que yo puedo ayudarla a decidir mejor o darle algunas luces al respecto: yo lo haría gustoso sin esperar nada a cambio; porque me gusta ayudar y ver a las personas progresar, avanzar y mejorar sin sentir ni la más mínima envidia, porque debo decirlo: ¡me alegro cuando alguien alcanza una meta! y cuanto más difícil se le haya presentado el reto: ¡más alegría me da!

2 de junio de 2015

El Gato que Cayó del Cielo

Hace unos días ocurrió algo en mi vida que quiero compartirte porque considero que es un evento que no puede pasar desapercibido.

Resulta que mi hijo Alexey fue víctima de una enfermedad bastante común como es la apendicitis.

Los pormenores de esa situación que vivimos como familia, quedarán ocultos al conocimiento popular pero me centraré en decirte que por negligencia de los médicos que lo atendieron, su enfermedad que en realidad es muy manejable, se complicó muchísimo y te manifiesto que llegué a sentir temor por la vida de mi único y amado hijo. (Mi único varón te aclaro)

Al día siguiente a su operación, llegué a mi casa,  exhausto con planes de tomar un baño, desayunar  y dormir un poco.  Estaba desayunando en la terraza interior de la casa donde vivo cuando de repente y sin previo aviso cayó un gato desde no sé qué altura y se estrelló estrepitosamente contra el piso; como yo estaba distraído en mi desayuno no lo vi caer, sino que sentí el golpe seco y miré, pero no vi nada.  Seguí desayunando pero mirando hacia el mismo lugar y entonces pude observar algo de movimiento.  Curioso como siempre me levanté de la mesa y fui a ver qué era lo que había caído y como ya te conté ¡Era un gato!

Debo aclararte que aunque me gustan mucho los animales, el gato no es muy de mis afectos, por varios motivos que tampoco voy a referir en esta entrada para que no resulte demasiado larga…

Cuando me acerqué al infortunado animal, este me miró con una mirada tan triste que no me siento en capacidad de describir.  Por eso, ni lo intentaré así que tú imagínate la mirada más triste que se te ocurra y se la pones al gato que te has estado imaginando…
Yo tuve una extraña sensación y percibí que Dios me había enviado a ese gato para que lo cuidara.  Y como yo siempre sigo mi conciencia fue eso exactamente lo que hice desde ese momento.

El pobre animalito estaba en un estado verdaderamente lamentable: con su carita ensangrentada y sus dos paticas delanteras  parecían haber sido partidas a propósito por alguien desconsiderado y cruel.  Yo me le acerqué aun más y le dije “Misiu, misiu” que es lo que he oído que le dicen a los gatos quienes quieren tenerlos cerca y él me miró con aquella mirada triste que ya tú sabes y me dijo “m   a  u” te lo escribo así porque así lo dijo el gato casi sin aliento y visiblemente dolido por los golpes recibidos.  ¡Eso me partió el alma! Y pensé: ¿hasta dónde puede llegar la maldad humana? Porque mi conclusión fue que aquel animalito había sido brutalmente golpeado y luego arrojado por los aires para que cayera lejos, muy lejos…

Por la tarde le conté a mi hija Leidy quien se encuentra realizando sus estudios en Cartagena y ella me dijo inmediatamente: “Ese gato tienes que cuidarlo porque Dios te lo ha mandado para que lo cuides a cambio de que alexey se ponga bueno”

Ella, allá a la distancia sintió lo mismo que yo había experimentado al ver al gato.  Y yo le dije: eso mismo pensé yo.

Yo le había puesto agua y él había tomado; le había puesto comida y no quiso; después le puse leche y tomó con muchas ganas.

Mi hijo duró cinco días hospitalizado y durante esos días el gato estuvo allí en el mismo sitio donde cayera; recibiendo las atenciones inclusive de mi esposa que es aún más reacia que yo  a aceptar los gatos.  Y el día que le dieron de alta a mi hijo (¡Gloria a Dios!), lamento decirte que ese mismo día el gato se murió.  Cuando llegué contento del hospital con la noticia de que ya le habían dado “de alta” me encontré con el cadáver del gato.

Mi mamá me dijo: “Uno siempre debe tener un animal en casa porque ellos reciben lo malo que le ha de pasar a las personas” (Eso ella siempre lo ha dicho y yo no sé si será cierto o no, pero si es cierto, entonces Jehová mi Dios me envió aquel gato para que “Recibiera lo que le debía pasar a mi hijo” porque como en mi casa no hay animales…

Bueno, otro misterio más que nunca podrá ser descifrado.  ¡La verdad nunca se sabrá!

Nunca sabremos qué le pasó realmente al gato (antes de su involuntario aterrizaje); ni si su muerte fue en realidad su última misión,

1 de mayo de 2015

Una Chistosa Enfermedad

Dice una máxima que “Todo lo bueno tiene algo malo; y todo lo malo tiene algo bueno”

Pues bien más o menos en ese sentido es que va esta entrada que tratará de “algo malo” como es el Alzheimer; enfermedad del cerebro que causa problemas con la memoria, la forma de pensar y el carácter…  Las personas que sufren de este mal, conservan algunos  recuerdos de los años pasados pero no logran mantener nuevos recuerdos; es decir pierden la facultad de recordar cosas recientes.

Te voy a compartir dos historias, una que yo presencié y otra que me contaron:
El otro día estaba con mi hermana visitando unos amigos suyos y antes de llegar ella me había advertido de que en esa casa vivía el señor Manuel quien sufría de Alzheimer y que tuviera paciencia con él y su comportamiento.

Llegamos a la casa y me presentaron a todos incluido el señor Manuel quien me pareció muy normal, educado, conversador, culto y muy buen anfitrión en todo caso.  Por razones que no recuerdo, me tocó quedarme a solas con él y conversar de temas diversos y me contó muchísimas cosas con una coherencia admirable para sus 79 años de edad.

Entre las múltiples cosas que me refirió, llegué a enterarme cómo fue su llegada a la costa desde su natal Medellín y lo que él consideraba bueno o malo comparando la cultura de las dos ciudades.

Me dijo esto: “Yo no he conseguido entender a los padres de familia costeños, quienes casi siempre (por no decir siempre) inducen a sus hijos a que bailen y sean el centro de atracción de las fiesta.  Pero cuando ellos (los niños o niñas) crecen y quieren irse a bailar; entonces les pegan por eso”

Yo nunca me había dado cuenta de esa particularidad pero sonreí y le dije que tenía mucha razón.

Cuando ya teníamos bastante tiempo conversando como “viejos amigos” él me dijo que tenía hambre y llamó a su hija para comunicárselo pero ella le refutó diciéndole “Pero papi si tú acabas de almorzar momentos antes de que ellos llegaran” y se alejó enseguida…  Don Manuel me dijo como en confidencia:

“Siempre es lo mismo, dicen que acabo de comer pero yo estoy seguro de que no es así.  Porque yo le digo una cosa: yo acepto que sufro de una enfermedad que no me deja recordar; pero soy yo, ¡el estomago no!, él sabe si está lleno o vacío. ¿Sí o no?

Yo no pude contener una sonora carcajada ante esta declaración tan acertada y me matriculé como nuevo admirador de su sentido crítico y de la coherencia de sus raciocinios.

Momentos después me separé de don Manuel para ir a la tienda de la esquina y cuando regresé quince minutos después, entré, me senté donde antes estaba y él me miró con una mirada de desaprobación mientras me decía:

¿Qué educación fue la que le dieron a usted que entra en la casa ajena como si estuviera en la suya propia y ni siquiera se digna saludar a quienes encuentra a su paso?

Fue allí donde recordé las recomendaciones de mi hermana y le dije que disculpara, lo saludé y me presenté y él quedó muy satisfecho y comenzó a contarme todo desde el comienzo como si nunca me hubiera visto antes…  (Qué chistoso, en el buen sentido de la situación.)

El segundo caso me lo contó mi hija Leidy, ella es odontóloga y en una de sus clínicas le tocó atender a una paciente con Alzheimer que era muy cobarde al dolor, esa paciente no se dejaba ni colocar la anestesia porque era cobarde de verdad.  Para colmo de males era hipertensa y dentro de las recomendaciones médicas le habían incluido que evitara el estrés…

Como los recuerdos recientes de esta paciente sólo duraban dos minutos; mi hija se las ingenió para poder tratarla, le dijo: “Señora María, yo voy a colocarle una puyita que no le va a doler nada, (porque previamente le había colocado anestésico tópico) ella aceptó y como eran varias inyecciones esperaba un ratico y volvía a decirle lo mismo y ella aceptaba otra vez…  ¿Qué tonta verdad? Pero no era sino por la enfermedad que sufría porque de otra manera no la habría podido tratar.

Mi hija me dice que esa señora a veces reaccionaba en el quirófano y le preguntaba: ¿Usted quién es? ¿Qué me va a hacer? Entonces mi hija le explicaba y ella aceptaba gustosa.

Yo no sé si no recordar lo que nos pasa sea bueno o sea malo pero de lo que sí tengo certeza es de que poderse olvidar de algunas cosas que a uno le ocurren ¡debería ser considerado una virtud!

Yo particularmente le pido a mi Dios que nunca llegue a sufrir de este mal.

Por último voy a referir un chiste que encontré por ahí en Internet:

El padre pregunta a su hijo: “Hijo ¿cómo es que se llama el alemán ese que me esconde las cosas?

Y el hijo le responde Alzheimer papi, Alzheimer.

14 de diciembre de 2014

Falcão y Alex

Si te hiciste a la idea de que voy a hablar del futbolista colombiano, permíteme decirte que te has equivocado completamente, pues lo único que tienen en común el personaje del que voy a hablar y el jugador de fútbol; es el nombre…
Para comenzar recuerdo que la primera vez que escuché ese nombre fue relacionado con un jugador brasileño: Paulo Roberto Falcão, después me enteré de que “Falcão” traducido del portugués, es un ave que nosotros conocemos como Halcón.

Pues bien, Falcao es el nombre de un loro que yo conozco, no es mío pero todos los días me alegra las mañanas con sus ocurrencias locas.  Me hace reír más que cualquier actor cómico (Exceptuando al chavo del 8).  Falcao tiene en estos días un año y unos meses pero “habla más que un loro mojao” (como decía mi abuela).

Intrigado por ver la coherencia con la que este loro habla, comencé a investigar cómo es posible que los loros hablen si aparentemente no están dotados físicamente para hacerlo pero sucede igual que con el escarabajo que reta las leyes de la física que dicen que él no puede volar; pero como en los dos casos citados ellos no lo saben entonces lo hacen…  Jajaja a veces los conceptos tomados como leyes determinantes nos limitan sin darnos cuenta.

Como te decía estaba buscando luces sobre por qué los loros hablan y me encontré con este artículo que aunque parece aclarar “algo” del tema, en realidad repite el concepto de que los loros no pueden hablar. 

En este mismo artículo hay un comentario al final que le da la importancia que el escrito principal no alcanzó; se trata del comentario número 9 de un lector aquí tienes el link para verificarlo:


 Ahí lo tienes para que saques tus propias conclusiones y si aun tienes dudas mira aquí:

http://www.dailymotion.com/video/xwqo98_alex-el-loro-inteligente-irene-pepperberg_school


Realmente yo no tengo nada que adicionar a estos conceptos pues ellos son de investigación científica y yo lo único que sé es que este loro (Falcao) sabe lo que dice y lo dice  ¡en el momento justo!
Mi hermano me contó un caso que le pasó con un loro en una lavandería:
Él entró con su esposa al lugar y allí había un loro que les dijo cuando los vio entrar con toda la ropa a cuestas:
“Pobre”
Mi cuñada pensó que se refería a ella y le respondió al loro ¿Por qué voy a ser pobre?
Y el loro le dijo a su vez:
“Tú no, él” refiriéndose a mi hermano
Eso los dejó de una pieza… verdaderamente eso es para asustarse…
Entonces Falcao es un loro que se llama Halcón (traduciendo el nombre) que habla más de lo que muchos quisieran que lo hiciera y que a mí me vuelve loco de la risa con sus ocurrencias.

7 de marzo de 2014

Cuán Difícil es Agradecer

Cierta vez, leyendo un libro llamado “Vitaminas Diarias Para el Espíritu (Humberto A. Agudelo C.), encontré una historia que en su momento no llamó mucho mi atención y que para ser sincero no me gustó mucho en ese momento.  Se trata de “Recuerda dar Gracias”,(Página 114 de la quinta edición), una de las muchas historias que según los Agradecimientos del libro fueron tomadas de Internet o colaboración de personas en todo el país.

En la mencionada historia, un alma llega al cielo y San Pedro le está dando un paseo para que se familiarice, en uno de los salones que visitaron encontraron a muchos ángeles ocupadísimos y san Pedro explicó: “Aquí se reciben todas las peticiones que la gente realiza…”

Después pasaron a otro salón igualmente atestado de ángeles que se encontraban igualmente ocupados y San Pedro volvió a explicar: “Aquí se contestan todas las peticiones…”

Y por último llegaron a un saloncito en el que había un solo ángel  que no estaba muy ocupado, más bien estaba ocioso; el alma intrigada preguntó: Y aquí ¿Qué es lo que hacen? San Pedro respondió: “Aquí se reciben los agradecimientos de la gente a la que se le ha concedido alguna petición…

Bueno en su momento no me pareció que la historia tuviera mucho de verdad porque la miré desde mi punto de vista y yo siempre me acuerdo de agradecer a Jehová mi Dios por todas las bendiciones que me da ¡hasta sin que me las merezca!  Pero en estos días presencié un hecho que me hizo recordar aquella historia; te lo compartiré:

Yo estaba con unos amigos en un puesto de fotocopias y ellos estaban dentro del local y yo afuera del mismo viendo pasar los carros y la gente, cuando veo un bus urbano que atropelló a un motociclista, lo tropezó con la defensa en la parte posterior de la moto y ella dio un rápido giro que por su misma velocidad sacó al motociclista y lo arrojó al andén; la moto en su misma inercia continuó su viaje hacia su destino final: quedó debajo del bus convertida en un montón de hierros retorcidos; fue arrastrada no menos de quince metros debajo del bus y rayó el pavimento en ese trance.  Todos corrimos a ver qué le había sucedido al motociclista y ¡Gloria a Dios! sólo tenía unos pequeños raspones como los que se hacía uno cuando jugaba fútbol en la calle del barrio.  Yo que presencié todos los hechos le dije al hombre ¡Tú naciste hoy! Otro le dijo: ¡No joda sí, dale gracias a Dios y conviértete a Cristo! Pero ¿qué fue lo que hizo el tipo? Pidió que alguien le prestara un celular “Voy a llamar a mi hermano para que venga y mate a ese hijueputa” Y lo llamó, y el hermano llegó, no sabemos con qué intensión porque cuando lo hizo, ya estaba la policía allí y no podía hacer nada; eso fue en lo que pensó el hombre en ese instante en el que sólo cabía agradecer a Dios por haberlo puesto a salvo de forma milagrosa.  Porque yo aun no entiendo cómo fue que él se salió de la moto y de no haberse salido, puedes tener la seguridad de que su carne y sus huesos habrían quedado en la mezcla de hierros plástico y vidrios en la que se convirtió su moto…


Entonces me puse a pensar: es cierto lo que la historia contaba, la gente nunca o casi nunca se acuerda de agradecer por las cosas buenas que recibe.  Tal vez porque piensan que se merecen todo y que recibir cosas buenas es apenas natural y lógico por tanto ¡Nada hay que agradecer!  Que error tan grande…

22 de enero de 2014

El Seguro de Vida

En estos días he estado viendo en televisión cerrada un programa intrigante llamado Investigation Discovery (ID) digo intrigante en el sentido que las historias que allí desarrollan siempre o casi siempre tiene que ver con intrigas que finalmente conducen a algún asesinato.  El programa consiste en mostrar la forma como los investigadores lograron descifrar el misterio que casi siempre acompaña a estos hechos.
Llamó mucho mi atención un capítulo en el cual el tipo mata a la esposa para poder cobrar el seguro de vida del cual sabía que era el beneficiario…
Entonces me situé en la realidad y comencé a pensar sobre este tema en particular: El seguro de vida.

Cuando una persona nace, inmediatamente asegura una muerte que sólo Dios sabe cuándo, cómo y dónde ocurrirá.

Por más que las personas quieran conocer el día o la forma en que dejarán este mundo, ése es un sueño que nadie puede cumplir porque como dije antes:”Sólo Dios conoce esos datos”.

Sabiendo el hombre que indudablemente un día tendrá que morir, se ideo algo llamado “Seguro de vida”; honestamente pienso que no hay algo que tenga el nombre tan mal puesto, porque de lo dicho anteriormente podemos deducir que ¡La vida no se puede asegurar!
Lo que sí se puede hacer es asegurarle a alguno(s) que nos sobreviva(n) un futuro sin muchas penas de tipo económico, vale aclarar… Lo anterior se logra con el ya mencionado “Seguro de Vida” que debería  llamarse seguro de supervivencia para que fuera más exacto el nombre.

Dejemos a un lado la discusión por el nombre y entremos a analizar lo que hoy es el objeto de este escrito:

Cuando una persona toma un seguro de vida, lo hace pensando en el hecho de que un día desconocido dejará de estar entre los vivos y dejará a ciertas personas sin su presencia y probablemente desamparadas.  Previendo esto, se toma el seguro de vida y se coloca como beneficiario de este a aquella persona que más nos interesa en la vida; aquella a quien no queremos dejar desamparada o aquella a la que queremos decirle que sin lugar a dudas ella es la persona que más nos interesa en este mundo.  Igualmente estamos diciendo a todas las demás personas que nos rodean que, si acaso ellas nos interesan, nuestro interés no llega a tanto como para pensar en ellas aun después de no estar en este mundo.
Es lindo ser beneficiario de un seguro de vida porque eso nos da importancia aunque sea ante una sola persona.

A través de la historia se han hecho muchas cosas no tan honestas con el fin de cobrar el seguro de vida; hasta ha habido quien fingiera su propia muerte con el fin de que el beneficiario o beneficiaria lo cobre y después disfrutarlo juntos en una tierra lejana…
Hay mucha documentación al respecto sobre estos hechos, lo cual llevó a las compañías aseguradoras a asegurarse (jejejeje) de que el muerto, estaba realmente muerto da mucha risa pensar que ha habido muertos  “Tan vivos”…

Volviendo al programa de Tv, pienso que cuando alguien muere accidentalmente o en condiciones no muy claras, el primer sospechoso ha de ser quien sea beneficiario de el ya tan famoso seguro de vida.  Y me imagino que hasta inocentes habrá en la cárcel porque no pudieran demostrar su inocencia en un caso de estos.  Hay de todo en la viña del Señor.  Y entonces no sólo se pierde al ser querido sino también la libertad.

Queda demostrado una vez más que el dinero corrompe; daña hasta al amor más lindo…
¡Qué triste!


21 de octubre de 2013

"Sangre Fría" y El Peor Desprecio

Una vez, hace ya muchísimos años, escuché un chiste que hablaba de la “Sangre fría”; es más o menos así:

“Un grupo de amigos se encontraban reunidos y hablando de todo como lo hacen los amigos.   Uno de ellos dijo:

¿Para ustedes qué es sangre fría?

Otro se apresuró a decir – Es llegar a tu casa, encontrar a tu mujer con otro en la cama y ¡no hacer nada!

-¡No!, refutó otro, eso es ¡Indiferencia!  Es llegar a tu casa encontrar a tu mujer con otro y decirle al tipo: ¡Haga el favor de salir de mi casa!

-¡Tampoco!, replicó otro, eso es ¡Diplomacia!  Es llegar a tu casa encontrar a tu mujer con otro y decirle al tipo: No se preocupe, puede continuar…

-¡No señor!, dijo el último de los amigos que faltaba por opinar, eso es Complicidad.  Sangre fría es llegar a tu casa, encontrar a tu mujer en la cama con otro, decirle al tipo: No se preocupe puede continuar…  Y si él continúa; ¡Eso sí que es sangre fría!”

Bueno este chiste no tiene nada que ver con el tema que trataré ahora, aunque sí sólo en el aspecto de que los amigos se reúnen y comparten opiniones de sus vidas.

Hace pocos días estaba escuchando una conversación ajena entre un grupo de amigos que debatían un tema: ¿Cuál es el peor desprecio que una mujer puede hacerle a un hombre?

Entre los posibles desprecios que dijeron destacaré los siguientes:

Dejarlo plantado en la iglesia.

No querer hacer el amor con él.

Quedarse dormida mientras él le hace el amor.

Cabe aclarar que este último fue el ganador dentro del grupo que debatía el tema y aunque yo quería opinar, preferí mejor guardar silencio.

Yo estoy de acuerdo que quedarse dormida mientras uno le hace el amor es algo que no cabe dentro de la cabeza de ningún hombre, ¡eso es imposible! Opinarán algunos, pero de que sucede, sucede…

Recordé en aquel momento lo que le pasó a un amigo y que no lo dije en aquel momento porque yo no formaba parte de aquel grupo pero aquí si lo diré:

Mi amigo tenía una novia linda, su carita provocaba besarla infinitamente; su cuerpo delgado y esbelto era un claro ejemplo de “La hermosura de las proporciones”; sus cabellos lisos, rubios naturales y cortos enmarcaban aquella carita de ángel…

Sobra decir que mi amigo estaba orgulloso de aquel regalo que la vida le había dado.  Pero lo que él no sabía era que ella le haría el desprecio más grande que en mi concepto una mujer  le puede hacer a un hombre:

Cuando él comenzó a sentir que ella se distanciaba, empezó a duplicar sus esfuerzos por complacerla, pero parecía que nada era suficiente: Ella seguía distanciándose. 

Mi amigo sufrió muchísimo al comenzar a sospechar que ella le estaba siendo infiel, pero no tenía pruebas y comenzó a “trabajar” para conseguirlas.  Y un día presenció la imagen que según sus propias palabras “Nunca se borrará de su memoria”: Su novia besando a otra mujer…

En conclusión yo pienso que el mayor desprecio que una mujer le puede hacer a un hombre es cambiarlo por una mujer.  No sin dejar de reconocer que quedarse dormida mientras le hace el amor es algo verdaderamente triste y lamentable que yo espero que no sea algo que ningún hombre tenga que experimentar.


2 de octubre de 2013

El suicidio

Estaba viendo una película brasilera sobre lo que ocurría después de la muerte llamada “Nosso Lar” que no es nada “Del otro mundo” como se podría uno imaginar.  Bueno, la película sí es de otro mundo porque se refiere al mundo de los muertos pero en este aspecto yo digo que nadie sabe cómo es eso allá, si es que acaso hay allá.

Aunque en la película muy sutilmente dejan entrever que “ciertas personas “ pueden percibir el más allá (Me imagino que se llama más allá refiriéndose a que esta después de la muerte) y al final del filme dicen que es basado en la obra de un conocido médium brasilero, yo no comparto mucho de lo que dicen en esa y en otras películas con la misma temática.  ¿Por qué? Te lo diré:

Si hay algo en lo que yo creo ciegamente, es en la Biblia.  Estoy convencido de cuerpo entero de que esa es la palabra de Dios.  No sé si es que mis educadores me lavaron bien el cerebro o por el contrario mi subconsciente percibe que Jehová mi Dios le habla a través  de ella.  No voy a negar que muchas veces, la gran mayoría de las veces no entiendo ni papa de lo que quiere decir, pero hay otros momentos en que la leo y encuentro justo lo que necesito entender.  Conclusión: La Biblia está ahí, escrita desde hace miles de años, desde entonces no ha cambiado.  Los que cambiamos somos nosotros y no podemos entenderla a menos que estemos preparados para ese evento…

Volviendo a la película dicen que la mayoría de la gente muere por suicidio y explican que las personas, sin saberlo, se van matando día a día (Con la comida, los malos hábitos etc.) estoy de acuerdo con eso.  Y ahora sí, caemos en el tema que inspiró este escrito: El Suicidio.

En mi ciudad, Barranquilla, el índice de suicidios es muy alto, según las estadísticas uno de los más altos del país lo cual es preocupante y contradictorio a la vez porque se dice en otras estadísticas que Barranquilla es “La Ciudad donde la gente es más feliz”.  Esto no es decir poco si tenemos en cuenta que Barranquilla es una ciudad de Colombia y Colombia aparece como ¡El  país donde la gente es la más feliz en el mundo!

Las personas que se suicidan, no lo hacen de improviso, ése no es un acto producto de un arrebato del momento.  Quien lleva a cabo esta acción, ya lo ha meditado mucho con anticipación suficiente y ha concluido que vivir no vale la pena y que es mejor morir.  Por esa razón no estoy de acuerdo con que salven o traten de salvar a una persona que ha intentado suicidarse, porque esa es una decisión personal y me parece violatorio de su individualidad el quererlo hacer que viva cuando no es su voluntad hacerlo.  No sé si estoy en lo cierto o no, pero eso es lo que pienso.

Si es cierto que “Nadie se muere en la víspera”, entonces cabe decir que quien logra su objetivo de morir voluntariamente, era porque le tocaba, ése era su día; y si no lo logra es porque no le tocaba morir por alguna razón desconocida.

Algunos podrán opinar que yo estoy hablando sin conocimiento de causa, pero yo les diré que no es así, porque yo “Me suicidé una vez” y digo me suicidé porque el resultado debía haber sido la muerte inevitable, porque mi caso fue meditado, estudiado y calculado para lograr ese objetivo, te lo explicaré:

Me tomé un poderoso raticida, suficiente para matar diez personas o más y me tomé un ¡frasco completo! de  “Fenobarbital” que es una droga para tratamientos nerviosos (Epilepsia principalmente) y que debe ser administrado en pequeñas dosis debido a su poderoso efecto somnífero (El objetivo de tomarme este remedio era para no estar consciente durante el efecto del raticida que según los estudios es muy traumático)

Debí quedar por lo menos en estado vegetativo, desconectado del mundo que tanto quería abandonar, pero ¿qué sucedió? Al otro día me desperté como si nada hubiera hecho para morirme, tan normal como si lo último que hubiera hecho la noche anterior hubiera sido cepillarme los dientes.

¿Qué piensas tú que pasó? ¿Sería que el veneno estaba pasado (Vencido)? No lo sé pero lo analicé muchísimo y llegué a una conclusión, no sé si la compartas o no pero es esta:

Dios no permitió que me muriera por alguna razón que yo no lograba entender. 

En lo que a mí concierne yo me morí ese día y desde entonces estoy tratando de hacer lo mejor que puedo con mi vida para ayudar a otros lo más que pueda y siempre de manera desinteresada, ya lo sabes.  No sé si se pueda interpretar esto como “El nacimiento de un nuevo hombre en mí” lo que sí yo sé ahora es que mi vida no me pertenece, nunca me perteneció, pertenece a Jehová mi Dios y para servirle a Él de instrumento es que vivo porque yo como individuo no tengo ninguna aspiración, no deseo nada.  Sólo morirme.  Cuando Dios lo permita.

No creas que yo vivo amargado o algo por el estilo, ¡NO! Cualquiera que me ve piensa que soy ¡Feliz! Y lo soy, yo vivo cada momento como si fuera el último, hago muchas bromas para alegrarle el rato a quien esté conmigo en el momento; en ningún caso estoy fingiendo alegría, ella es auténtica.  Lo único es que pienso que no encajo en estos “Métodos de vivir”, de dirigir, de aplicar justicia, de jugar con el amor etc. que tienen los humanos.  Yo siento que no pertenezco aquí; no soy parte de esto; nací en el planeta equivocado o por lo menos en el país equivocado o en el tiempo equivocado…

A propósito de morirme aprovecharé para dejar bien claro lo que deseo que suceda después de que me convierta en cadáver:


Quiero que todo lo que sirva de mi cuerpo sea donado a quien lo pueda necesitar.  Que mi cuerpo no sea enterrado sino que sea reducido a polvo mediante “El fuego purificador” y que luego mis cenizas sean arrojadas desde el puente Pumarejo al Rio Magdalena para que él se encargue de llevarme al mar que es lo que yo más admiro de la maravillosa creación de Dios.  Que no me velen ni un solo día.  Que no me lleven a ninguna iglesia ni me hagan ningún ritual religioso-espiritual porque yo me siento en paz con Dios y si estoy equivocado en este aspecto es con Él que deberé ajustar cuentas.  Si alguien quiere llorar que lo haga porque eso es algo individual en lo cual no me quiero meter pero que nadie sienta que es obligación hacerlo porque ¡Yo me voy feliz!