2 de junio de 2015

El Gato que Cayó del Cielo

Hace unos días ocurrió algo en mi vida que quiero compartirte porque considero que es un evento que no puede pasar desapercibido.

Resulta que mi hijo Alexey fue víctima de una enfermedad bastante común como es la apendicitis.

Los pormenores de esa situación que vivimos como familia, quedarán ocultos al conocimiento popular pero me centraré en decirte que por negligencia de los médicos que lo atendieron, su enfermedad que en realidad es muy manejable, se complicó muchísimo y te manifiesto que llegué a sentir temor por la vida de mi único y amado hijo. (Mi único varón te aclaro)

Al día siguiente a su operación, llegué a mi casa,  exhausto con planes de tomar un baño, desayunar  y dormir un poco.  Estaba desayunando en la terraza interior de la casa donde vivo cuando de repente y sin previo aviso cayó un gato desde no sé qué altura y se estrelló estrepitosamente contra el piso; como yo estaba distraído en mi desayuno no lo vi caer, sino que sentí el golpe seco y miré, pero no vi nada.  Seguí desayunando pero mirando hacia el mismo lugar y entonces pude observar algo de movimiento.  Curioso como siempre me levanté de la mesa y fui a ver qué era lo que había caído y como ya te conté ¡Era un gato!

Debo aclararte que aunque me gustan mucho los animales, el gato no es muy de mis afectos, por varios motivos que tampoco voy a referir en esta entrada para que no resulte demasiado larga…

Cuando me acerqué al infortunado animal, este me miró con una mirada tan triste que no me siento en capacidad de describir.  Por eso, ni lo intentaré así que tú imagínate la mirada más triste que se te ocurra y se la pones al gato que te has estado imaginando…
Yo tuve una extraña sensación y percibí que Dios me había enviado a ese gato para que lo cuidara.  Y como yo siempre sigo mi conciencia fue eso exactamente lo que hice desde ese momento.

El pobre animalito estaba en un estado verdaderamente lamentable: con su carita ensangrentada y sus dos paticas delanteras  parecían haber sido partidas a propósito por alguien desconsiderado y cruel.  Yo me le acerqué aun más y le dije “Misiu, misiu” que es lo que he oído que le dicen a los gatos quienes quieren tenerlos cerca y él me miró con aquella mirada triste que ya tú sabes y me dijo “m   a  u” te lo escribo así porque así lo dijo el gato casi sin aliento y visiblemente dolido por los golpes recibidos.  ¡Eso me partió el alma! Y pensé: ¿hasta dónde puede llegar la maldad humana? Porque mi conclusión fue que aquel animalito había sido brutalmente golpeado y luego arrojado por los aires para que cayera lejos, muy lejos…

Por la tarde le conté a mi hija Leidy quien se encuentra realizando sus estudios en Cartagena y ella me dijo inmediatamente: “Ese gato tienes que cuidarlo porque Dios te lo ha mandado para que lo cuides a cambio de que alexey se ponga bueno”

Ella, allá a la distancia sintió lo mismo que yo había experimentado al ver al gato.  Y yo le dije: eso mismo pensé yo.

Yo le había puesto agua y él había tomado; le había puesto comida y no quiso; después le puse leche y tomó con muchas ganas.

Mi hijo duró cinco días hospitalizado y durante esos días el gato estuvo allí en el mismo sitio donde cayera; recibiendo las atenciones inclusive de mi esposa que es aún más reacia que yo  a aceptar los gatos.  Y el día que le dieron de alta a mi hijo (¡Gloria a Dios!), lamento decirte que ese mismo día el gato se murió.  Cuando llegué contento del hospital con la noticia de que ya le habían dado “de alta” me encontré con el cadáver del gato.

Mi mamá me dijo: “Uno siempre debe tener un animal en casa porque ellos reciben lo malo que le ha de pasar a las personas” (Eso ella siempre lo ha dicho y yo no sé si será cierto o no, pero si es cierto, entonces Jehová mi Dios me envió aquel gato para que “Recibiera lo que le debía pasar a mi hijo” porque como en mi casa no hay animales…

Bueno, otro misterio más que nunca podrá ser descifrado.  ¡La verdad nunca se sabrá!

Nunca sabremos qué le pasó realmente al gato (antes de su involuntario aterrizaje); ni si su muerte fue en realidad su última misión,

1 de mayo de 2015

Una Chistosa Enfermedad

Dice una máxima que “Todo lo bueno tiene algo malo; y todo lo malo tiene algo bueno”

Pues bien más o menos en ese sentido es que va esta entrada que tratará de “algo malo” como es el Alzheimer; enfermedad del cerebro que causa problemas con la memoria, la forma de pensar y el carácter…  Las personas que sufren de este mal, conservan algunos  recuerdos de los años pasados pero no logran mantener nuevos recuerdos; es decir pierden la facultad de recordar cosas recientes.

Te voy a compartir dos historias, una que yo presencié y otra que me contaron:
El otro día estaba con mi hermana visitando unos amigos suyos y antes de llegar ella me había advertido de que en esa casa vivía el señor Manuel quien sufría de Alzheimer y que tuviera paciencia con él y su comportamiento.

Llegamos a la casa y me presentaron a todos incluido el señor Manuel quien me pareció muy normal, educado, conversador, culto y muy buen anfitrión en todo caso.  Por razones que no recuerdo, me tocó quedarme a solas con él y conversar de temas diversos y me contó muchísimas cosas con una coherencia admirable para sus 79 años de edad.

Entre las múltiples cosas que me refirió, llegué a enterarme cómo fue su llegada a la costa desde su natal Medellín y lo que él consideraba bueno o malo comparando la cultura de las dos ciudades.

Me dijo esto: “Yo no he conseguido entender a los padres de familia costeños, quienes casi siempre (por no decir siempre) inducen a sus hijos a que bailen y sean el centro de atracción de las fiesta.  Pero cuando ellos (los niños o niñas) crecen y quieren irse a bailar; entonces les pegan por eso”

Yo nunca me había dado cuenta de esa particularidad pero sonreí y le dije que tenía mucha razón.

Cuando ya teníamos bastante tiempo conversando como “viejos amigos” él me dijo que tenía hambre y llamó a su hija para comunicárselo pero ella le refutó diciéndole “Pero papi si tú acabas de almorzar momentos antes de que ellos llegaran” y se alejó enseguida…  Don Manuel me dijo como en confidencia:

“Siempre es lo mismo, dicen que acabo de comer pero yo estoy seguro de que no es así.  Porque yo le digo una cosa: yo acepto que sufro de una enfermedad que no me deja recordar; pero soy yo, ¡el estomago no!, él sabe si está lleno o vacío. ¿Sí o no?

Yo no pude contener una sonora carcajada ante esta declaración tan acertada y me matriculé como nuevo admirador de su sentido crítico y de la coherencia de sus raciocinios.

Momentos después me separé de don Manuel para ir a la tienda de la esquina y cuando regresé quince minutos después, entré, me senté donde antes estaba y él me miró con una mirada de desaprobación mientras me decía:

¿Qué educación fue la que le dieron a usted que entra en la casa ajena como si estuviera en la suya propia y ni siquiera se digna saludar a quienes encuentra a su paso?

Fue allí donde recordé las recomendaciones de mi hermana y le dije que disculpara, lo saludé y me presenté y él quedó muy satisfecho y comenzó a contarme todo desde el comienzo como si nunca me hubiera visto antes…  (Qué chistoso, en el buen sentido de la situación.)

El segundo caso me lo contó mi hija Leidy, ella es odontóloga y en una de sus clínicas le tocó atender a una paciente con Alzheimer que era muy cobarde al dolor, esa paciente no se dejaba ni colocar la anestesia porque era cobarde de verdad.  Para colmo de males era hipertensa y dentro de las recomendaciones médicas le habían incluido que evitara el estrés…

Como los recuerdos recientes de esta paciente sólo duraban dos minutos; mi hija se las ingenió para poder tratarla, le dijo: “Señora María, yo voy a colocarle una puyita que no le va a doler nada, (porque previamente le había colocado anestésico tópico) ella aceptó y como eran varias inyecciones esperaba un ratico y volvía a decirle lo mismo y ella aceptaba otra vez…  ¿Qué tonta verdad? Pero no era sino por la enfermedad que sufría porque de otra manera no la habría podido tratar.

Mi hija me dice que esa señora a veces reaccionaba en el quirófano y le preguntaba: ¿Usted quién es? ¿Qué me va a hacer? Entonces mi hija le explicaba y ella aceptaba gustosa.

Yo no sé si no recordar lo que nos pasa sea bueno o sea malo pero de lo que sí tengo certeza es de que poderse olvidar de algunas cosas que a uno le ocurren ¡debería ser considerado una virtud!

Yo particularmente le pido a mi Dios que nunca llegue a sufrir de este mal.

Por último voy a referir un chiste que encontré por ahí en Internet:

El padre pregunta a su hijo: “Hijo ¿cómo es que se llama el alemán ese que me esconde las cosas?

Y el hijo le responde Alzheimer papi, Alzheimer.

14 de diciembre de 2014

Falcão y Alex

Si te hiciste a la idea de que voy a hablar del futbolista colombiano, permíteme decirte que te has equivocado completamente, pues lo único que tienen en común el personaje del que voy a hablar y el jugador de fútbol; es el nombre…
Para comenzar recuerdo que la primera vez que escuché ese nombre fue relacionado con un jugador brasileño: Paulo Roberto Falcão, después me enteré de que “Falcão” traducido del portugués, es un ave que nosotros conocemos como Halcón.

Pues bien, Falcao es el nombre de un loro que yo conozco, no es mío pero todos los días me alegra las mañanas con sus ocurrencias locas.  Me hace reír más que cualquier actor cómico (Exceptuando al chavo del 8).  Falcao tiene en estos días un año y unos meses pero “habla más que un loro mojao” (como decía mi abuela).

Intrigado por ver la coherencia con la que este loro habla, comencé a investigar cómo es posible que los loros hablen si aparentemente no están dotados físicamente para hacerlo pero sucede igual que con el escarabajo que reta las leyes de la física que dicen que él no puede volar; pero como en los dos casos citados ellos no lo saben entonces lo hacen…  Jajaja a veces los conceptos tomados como leyes determinantes nos limitan sin darnos cuenta.

Como te decía estaba buscando luces sobre por qué los loros hablan y me encontré con este artículo que aunque parece aclarar “algo” del tema, en realidad repite el concepto de que los loros no pueden hablar. 

En este mismo artículo hay un comentario al final que le da la importancia que el escrito principal no alcanzó; se trata del comentario número 9 de un lector aquí tienes el link para verificarlo:


 Ahí lo tienes para que saques tus propias conclusiones y si aun tienes dudas mira aquí:

http://www.dailymotion.com/video/xwqo98_alex-el-loro-inteligente-irene-pepperberg_school


Realmente yo no tengo nada que adicionar a estos conceptos pues ellos son de investigación científica y yo lo único que sé es que este loro (Falcao) sabe lo que dice y lo dice  ¡en el momento justo!
Mi hermano me contó un caso que le pasó con un loro en una lavandería:
Él entró con su esposa al lugar y allí había un loro que les dijo cuando los vio entrar con toda la ropa a cuestas:
“Pobre”
Mi cuñada pensó que se refería a ella y le respondió al loro ¿Por qué voy a ser pobre?
Y el loro le dijo a su vez:
“Tú no, él” refiriéndose a mi hermano
Eso los dejó de una pieza… verdaderamente eso es para asustarse…
Entonces Falcao es un loro que se llama Halcón (traduciendo el nombre) que habla más de lo que muchos quisieran que lo hiciera y que a mí me vuelve loco de la risa con sus ocurrencias.

7 de marzo de 2014

Cuán Difícil es Agradecer

Cierta vez, leyendo un libro llamado “Vitaminas Diarias Para el Espíritu (Humberto A. Agudelo C.), encontré una historia que en su momento no llamó mucho mi atención y que para ser sincero no me gustó mucho en ese momento.  Se trata de “Recuerda dar Gracias”,(Página 114 de la quinta edición), una de las muchas historias que según los Agradecimientos del libro fueron tomadas de Internet o colaboración de personas en todo el país.

En la mencionada historia, un alma llega al cielo y San Pedro le está dando un paseo para que se familiarice, en uno de los salones que visitaron encontraron a muchos ángeles ocupadísimos y san Pedro explicó: “Aquí se reciben todas las peticiones que la gente realiza…”

Después pasaron a otro salón igualmente atestado de ángeles que se encontraban igualmente ocupados y San Pedro volvió a explicar: “Aquí se contestan todas las peticiones…”

Y por último llegaron a un saloncito en el que había un solo ángel  que no estaba muy ocupado, más bien estaba ocioso; el alma intrigada preguntó: Y aquí ¿Qué es lo que hacen? San Pedro respondió: “Aquí se reciben los agradecimientos de la gente a la que se le ha concedido alguna petición…

Bueno en su momento no me pareció que la historia tuviera mucho de verdad porque la miré desde mi punto de vista y yo siempre me acuerdo de agradecer a Jehová mi Dios por todas las bendiciones que me da ¡hasta sin que me las merezca!  Pero en estos días presencié un hecho que me hizo recordar aquella historia; te lo compartiré:

Yo estaba con unos amigos en un puesto de fotocopias y ellos estaban dentro del local y yo afuera del mismo viendo pasar los carros y la gente, cuando veo un bus urbano que atropelló a un motociclista, lo tropezó con la defensa en la parte posterior de la moto y ella dio un rápido giro que por su misma velocidad sacó al motociclista y lo arrojó al andén; la moto en su misma inercia continuó su viaje hacia su destino final: quedó debajo del bus convertida en un montón de hierros retorcidos; fue arrastrada no menos de quince metros debajo del bus y rayó el pavimento en ese trance.  Todos corrimos a ver qué le había sucedido al motociclista y ¡Gloria a Dios! sólo tenía unos pequeños raspones como los que se hacía uno cuando jugaba fútbol en la calle del barrio.  Yo que presencié todos los hechos le dije al hombre ¡Tú naciste hoy! Otro le dijo: ¡No joda sí, dale gracias a Dios y conviértete a Cristo! Pero ¿qué fue lo que hizo el tipo? Pidió que alguien le prestara un celular “Voy a llamar a mi hermano para que venga y mate a ese hijueputa” Y lo llamó, y el hermano llegó, no sabemos con qué intensión porque cuando lo hizo, ya estaba la policía allí y no podía hacer nada; eso fue en lo que pensó el hombre en ese instante en el que sólo cabía agradecer a Dios por haberlo puesto a salvo de forma milagrosa.  Porque yo aun no entiendo cómo fue que él se salió de la moto y de no haberse salido, puedes tener la seguridad de que su carne y sus huesos habrían quedado en la mezcla de hierros plástico y vidrios en la que se convirtió su moto…


Entonces me puse a pensar: es cierto lo que la historia contaba, la gente nunca o casi nunca se acuerda de agradecer por las cosas buenas que recibe.  Tal vez porque piensan que se merecen todo y que recibir cosas buenas es apenas natural y lógico por tanto ¡Nada hay que agradecer!  Que error tan grande…

22 de enero de 2014

El Seguro de Vida

En estos días he estado viendo en televisión cerrada un programa intrigante llamado Investigation Discovery (ID) digo intrigante en el sentido que las historias que allí desarrollan siempre o casi siempre tiene que ver con intrigas que finalmente conducen a algún asesinato.  El programa consiste en mostrar la forma como los investigadores lograron descifrar el misterio que casi siempre acompaña a estos hechos.
Llamó mucho mi atención un capítulo en el cual el tipo mata a la esposa para poder cobrar el seguro de vida del cual sabía que era el beneficiario…
Entonces me situé en la realidad y comencé a pensar sobre este tema en particular: El seguro de vida.

Cuando una persona nace, inmediatamente asegura una muerte que sólo Dios sabe cuándo, cómo y dónde ocurrirá.

Por más que las personas quieran conocer el día o la forma en que dejarán este mundo, ése es un sueño que nadie puede cumplir porque como dije antes:”Sólo Dios conoce esos datos”.

Sabiendo el hombre que indudablemente un día tendrá que morir, se ideo algo llamado “Seguro de vida”; honestamente pienso que no hay algo que tenga el nombre tan mal puesto, porque de lo dicho anteriormente podemos deducir que ¡La vida no se puede asegurar!
Lo que sí se puede hacer es asegurarle a alguno(s) que nos sobreviva(n) un futuro sin muchas penas de tipo económico, vale aclarar… Lo anterior se logra con el ya mencionado “Seguro de Vida” que debería  llamarse seguro de supervivencia para que fuera más exacto el nombre.

Dejemos a un lado la discusión por el nombre y entremos a analizar lo que hoy es el objeto de este escrito:

Cuando una persona toma un seguro de vida, lo hace pensando en el hecho de que un día desconocido dejará de estar entre los vivos y dejará a ciertas personas sin su presencia y probablemente desamparadas.  Previendo esto, se toma el seguro de vida y se coloca como beneficiario de este a aquella persona que más nos interesa en la vida; aquella a quien no queremos dejar desamparada o aquella a la que queremos decirle que sin lugar a dudas ella es la persona que más nos interesa en este mundo.  Igualmente estamos diciendo a todas las demás personas que nos rodean que, si acaso ellas nos interesan, nuestro interés no llega a tanto como para pensar en ellas aun después de no estar en este mundo.
Es lindo ser beneficiario de un seguro de vida porque eso nos da importancia aunque sea ante una sola persona.

A través de la historia se han hecho muchas cosas no tan honestas con el fin de cobrar el seguro de vida; hasta ha habido quien fingiera su propia muerte con el fin de que el beneficiario o beneficiaria lo cobre y después disfrutarlo juntos en una tierra lejana…
Hay mucha documentación al respecto sobre estos hechos, lo cual llevó a las compañías aseguradoras a asegurarse (jejejeje) de que el muerto, estaba realmente muerto da mucha risa pensar que ha habido muertos  “Tan vivos”…

Volviendo al programa de Tv, pienso que cuando alguien muere accidentalmente o en condiciones no muy claras, el primer sospechoso ha de ser quien sea beneficiario de el ya tan famoso seguro de vida.  Y me imagino que hasta inocentes habrá en la cárcel porque no pudieran demostrar su inocencia en un caso de estos.  Hay de todo en la viña del Señor.  Y entonces no sólo se pierde al ser querido sino también la libertad.

Queda demostrado una vez más que el dinero corrompe; daña hasta al amor más lindo…
¡Qué triste!


21 de octubre de 2013

"Sangre Fría" y El Peor Desprecio

Una vez, hace ya muchísimos años, escuché un chiste que hablaba de la “Sangre fría”; es más o menos así:

“Un grupo de amigos se encontraban reunidos y hablando de todo como lo hacen los amigos.   Uno de ellos dijo:

¿Para ustedes qué es sangre fría?

Otro se apresuró a decir – Es llegar a tu casa, encontrar a tu mujer con otro en la cama y ¡no hacer nada!

-¡No!, refutó otro, eso es ¡Indiferencia!  Es llegar a tu casa encontrar a tu mujer con otro y decirle al tipo: ¡Haga el favor de salir de mi casa!

-¡Tampoco!, replicó otro, eso es ¡Diplomacia!  Es llegar a tu casa encontrar a tu mujer con otro y decirle al tipo: No se preocupe, puede continuar…

-¡No señor!, dijo el último de los amigos que faltaba por opinar, eso es Complicidad.  Sangre fría es llegar a tu casa, encontrar a tu mujer en la cama con otro, decirle al tipo: No se preocupe puede continuar…  Y si él continúa; ¡Eso sí que es sangre fría!”

Bueno este chiste no tiene nada que ver con el tema que trataré ahora, aunque sí sólo en el aspecto de que los amigos se reúnen y comparten opiniones de sus vidas.

Hace pocos días estaba escuchando una conversación ajena entre un grupo de amigos que debatían un tema: ¿Cuál es el peor desprecio que una mujer puede hacerle a un hombre?

Entre los posibles desprecios que dijeron destacaré los siguientes:

Dejarlo plantado en la iglesia.

No querer hacer el amor con él.

Quedarse dormida mientras él le hace el amor.

Cabe aclarar que este último fue el ganador dentro del grupo que debatía el tema y aunque yo quería opinar, preferí mejor guardar silencio.

Yo estoy de acuerdo que quedarse dormida mientras uno le hace el amor es algo que no cabe dentro de la cabeza de ningún hombre, ¡eso es imposible! Opinarán algunos, pero de que sucede, sucede…

Recordé en aquel momento lo que le pasó a un amigo y que no lo dije en aquel momento porque yo no formaba parte de aquel grupo pero aquí si lo diré:

Mi amigo tenía una novia linda, su carita provocaba besarla infinitamente; su cuerpo delgado y esbelto era un claro ejemplo de “La hermosura de las proporciones”; sus cabellos lisos, rubios naturales y cortos enmarcaban aquella carita de ángel…

Sobra decir que mi amigo estaba orgulloso de aquel regalo que la vida le había dado.  Pero lo que él no sabía era que ella le haría el desprecio más grande que en mi concepto una mujer  le puede hacer a un hombre:

Cuando él comenzó a sentir que ella se distanciaba, empezó a duplicar sus esfuerzos por complacerla, pero parecía que nada era suficiente: Ella seguía distanciándose. 

Mi amigo sufrió muchísimo al comenzar a sospechar que ella le estaba siendo infiel, pero no tenía pruebas y comenzó a “trabajar” para conseguirlas.  Y un día presenció la imagen que según sus propias palabras “Nunca se borrará de su memoria”: Su novia besando a otra mujer…

En conclusión yo pienso que el mayor desprecio que una mujer le puede hacer a un hombre es cambiarlo por una mujer.  No sin dejar de reconocer que quedarse dormida mientras le hace el amor es algo verdaderamente triste y lamentable que yo espero que no sea algo que ningún hombre tenga que experimentar.


2 de octubre de 2013

El suicidio

Estaba viendo una película brasilera sobre lo que ocurría después de la muerte llamada “Nosso Lar” que no es nada “Del otro mundo” como se podría uno imaginar.  Bueno, la película sí es de otro mundo porque se refiere al mundo de los muertos pero en este aspecto yo digo que nadie sabe cómo es eso allá, si es que acaso hay allá.

Aunque en la película muy sutilmente dejan entrever que “ciertas personas “ pueden percibir el más allá (Me imagino que se llama más allá refiriéndose a que esta después de la muerte) y al final del filme dicen que es basado en la obra de un conocido médium brasilero, yo no comparto mucho de lo que dicen en esa y en otras películas con la misma temática.  ¿Por qué? Te lo diré:

Si hay algo en lo que yo creo ciegamente, es en la Biblia.  Estoy convencido de cuerpo entero de que esa es la palabra de Dios.  No sé si es que mis educadores me lavaron bien el cerebro o por el contrario mi subconsciente percibe que Jehová mi Dios le habla a través  de ella.  No voy a negar que muchas veces, la gran mayoría de las veces no entiendo ni papa de lo que quiere decir, pero hay otros momentos en que la leo y encuentro justo lo que necesito entender.  Conclusión: La Biblia está ahí, escrita desde hace miles de años, desde entonces no ha cambiado.  Los que cambiamos somos nosotros y no podemos entenderla a menos que estemos preparados para ese evento…

Volviendo a la película dicen que la mayoría de la gente muere por suicidio y explican que las personas, sin saberlo, se van matando día a día (Con la comida, los malos hábitos etc.) estoy de acuerdo con eso.  Y ahora sí, caemos en el tema que inspiró este escrito: El Suicidio.

En mi ciudad, Barranquilla, el índice de suicidios es muy alto, según las estadísticas uno de los más altos del país lo cual es preocupante y contradictorio a la vez porque se dice en otras estadísticas que Barranquilla es “La Ciudad donde la gente es más feliz”.  Esto no es decir poco si tenemos en cuenta que Barranquilla es una ciudad de Colombia y Colombia aparece como ¡El  país donde la gente es la más feliz en el mundo!

Las personas que se suicidan, no lo hacen de improviso, ése no es un acto producto de un arrebato del momento.  Quien lleva a cabo esta acción, ya lo ha meditado mucho con anticipación suficiente y ha concluido que vivir no vale la pena y que es mejor morir.  Por esa razón no estoy de acuerdo con que salven o traten de salvar a una persona que ha intentado suicidarse, porque esa es una decisión personal y me parece violatorio de su individualidad el quererlo hacer que viva cuando no es su voluntad hacerlo.  No sé si estoy en lo cierto o no, pero eso es lo que pienso.

Si es cierto que “Nadie se muere en la víspera”, entonces cabe decir que quien logra su objetivo de morir voluntariamente, era porque le tocaba, ése era su día; y si no lo logra es porque no le tocaba morir por alguna razón desconocida.

Algunos podrán opinar que yo estoy hablando sin conocimiento de causa, pero yo les diré que no es así, porque yo “Me suicidé una vez” y digo me suicidé porque el resultado debía haber sido la muerte inevitable, porque mi caso fue meditado, estudiado y calculado para lograr ese objetivo, te lo explicaré:

Me tomé un poderoso raticida, suficiente para matar diez personas o más y me tomé un ¡frasco completo! de  “Fenobarbital” que es una droga para tratamientos nerviosos (Epilepsia principalmente) y que debe ser administrado en pequeñas dosis debido a su poderoso efecto somnífero (El objetivo de tomarme este remedio era para no estar consciente durante el efecto del raticida que según los estudios es muy traumático)

Debí quedar por lo menos en estado vegetativo, desconectado del mundo que tanto quería abandonar, pero ¿qué sucedió? Al otro día me desperté como si nada hubiera hecho para morirme, tan normal como si lo último que hubiera hecho la noche anterior hubiera sido cepillarme los dientes.

¿Qué piensas tú que pasó? ¿Sería que el veneno estaba pasado (Vencido)? No lo sé pero lo analicé muchísimo y llegué a una conclusión, no sé si la compartas o no pero es esta:

Dios no permitió que me muriera por alguna razón que yo no lograba entender. 

En lo que a mí concierne yo me morí ese día y desde entonces estoy tratando de hacer lo mejor que puedo con mi vida para ayudar a otros lo más que pueda y siempre de manera desinteresada, ya lo sabes.  No sé si se pueda interpretar esto como “El nacimiento de un nuevo hombre en mí” lo que sí yo sé ahora es que mi vida no me pertenece, nunca me perteneció, pertenece a Jehová mi Dios y para servirle a Él de instrumento es que vivo porque yo como individuo no tengo ninguna aspiración, no deseo nada.  Sólo morirme.  Cuando Dios lo permita.

No creas que yo vivo amargado o algo por el estilo, ¡NO! Cualquiera que me ve piensa que soy ¡Feliz! Y lo soy, yo vivo cada momento como si fuera el último, hago muchas bromas para alegrarle el rato a quien esté conmigo en el momento; en ningún caso estoy fingiendo alegría, ella es auténtica.  Lo único es que pienso que no encajo en estos “Métodos de vivir”, de dirigir, de aplicar justicia, de jugar con el amor etc. que tienen los humanos.  Yo siento que no pertenezco aquí; no soy parte de esto; nací en el planeta equivocado o por lo menos en el país equivocado o en el tiempo equivocado…

A propósito de morirme aprovecharé para dejar bien claro lo que deseo que suceda después de que me convierta en cadáver:


Quiero que todo lo que sirva de mi cuerpo sea donado a quien lo pueda necesitar.  Que mi cuerpo no sea enterrado sino que sea reducido a polvo mediante “El fuego purificador” y que luego mis cenizas sean arrojadas desde el puente Pumarejo al Rio Magdalena para que él se encargue de llevarme al mar que es lo que yo más admiro de la maravillosa creación de Dios.  Que no me velen ni un solo día.  Que no me lleven a ninguna iglesia ni me hagan ningún ritual religioso-espiritual porque yo me siento en paz con Dios y si estoy equivocado en este aspecto es con Él que deberé ajustar cuentas.  Si alguien quiere llorar que lo haga porque eso es algo individual en lo cual no me quiero meter pero que nadie sienta que es obligación hacerlo porque ¡Yo me voy feliz!

1 de octubre de 2013

Cien Contra Uno

Este no es el título de una película épica en la cual se enfrentan cien guerreros contra uno y este les gana; tampoco es el resultado de un partido de fútbol entre El  Barcelona y el Junior ; y aunque podría pensarse que se parece mucho al resultado de una encuesta de popularidad del presidente Santos, debo aclararte que tampoco es de esto que se trata el título de esta entrada…
Es más bien, el resultado de un análisis, de una observación minuciosa y dedicada de las reacciones que en las otras personas pueden producir nuestras acciones.
Me he dado cuenta que una persona puede durar toda su vida haciendo “Cosas buenas” (Lo pongo entre comillas porque sé que lo que para unos es bueno para otros no lo es tanto), y después por alguna razón hace “Algo malo”…  puedes tener la absoluta seguridad de que ésa mala acción opacará irremisiblemente a todo lo bueno que anteriormente había hecho…
¿A qué se debe esto? Ni idea, pero pienso acá desde el rincón, que así es la naturaleza humana: difícil de satisfacer.
Conozco muchos casos que podrían ilustrar como ejemplos esta observación pero no los voy a citar por la misma razón que coloqué entre comillas cosas buenas y algo malo: porque esas frases suelen ser muy relativas al momento de sopesarlas pues entra en juego una serie de circunstancias que terminan siendo de tipo personal y cuando eso sucede es el egoísmo quien califica…
Pero para aclarar un poco la idea que quiero expresar voy a poner dos ejemplos de algo que es bueno y malo a la vez:
Una vez en alguna parte escuché o leí este ejemplo:
¿Una pistola es buena o es mala?
Si es la persona que la posee y la está utilizando para defenderse; la respuesta es obvia: ¡Es buena!
Pero en ésa misma acción si es el que ha recibido la bala o está siendo amenazado con recibirla quien la evalúa; ¡Indudablemente que es mala!
El abogado que acabó de ganar el caso defendiendo al asesino de un joven; ¿es bueno o es malo?
Para el asesino es “superbueno”; pero para la familia del difunto es descaradamente malo…
Entonces de igual manara las acciones de los otros nos parecerán buenas o malas si nos benefician o perjudican porque así es como el común de las personas hacemos dicho balance.
Pero no es esa la razón de este artículo sino tratar de entender  cuál es la causa que nos hace perder la perspectiva al momento de ser jueces de las acciones de alguien diferente de nosotros mismos. Entonces ¿qué es lo que nos impulsa a olvidar todo lo bueno que han hecho por nosotros y preferimos poner de primero lo malo que nos hacen?
Honestamente no lo sé y escribí este artículo con la esperanza de que si alguien que lo lea tiene alguna luz sobre el asunto quite de mí este manto de ignorancia que, con respecto a este tópico, me atormenta.

Nota final: Pueden dejar sus comentarios y opiniones allí debajo a la derecha en el link “Comentarios” y no se preocupen porque no salgan publicados enseguida , pero la razón es que yo tengo que autorizarlos primero, pues antes no lo hacía así y me llenaron de comentarios salidos de tono o con otra intención; entonces procura que tu comentario sea por lo menos considerado ¿OK?

20 de septiembre de 2013

La razón de un ¡No!

Uno de mis eventuales lectores me ha solicitado que le busque la letra de una canción africana cuyo nombre aquí en la costa es “Satanás”; Lamento decirle que no lo haré por una razón que me parece apenas justa:

Una vez leyendo el libro “Como ganar amigos” encontré un punto de vista que llamó muchísimo mi atención en virtud de la verdad implícita que esa afirmación tenía:

“Lo que el hombre busca con mayor énfasis que el dinero, el amor o cualquier otra cosa es el reconocimiento
Bien, cuando yo comencé a escribir este blog, lo hice sin otro interés aparente que el de compartir con el mundo opiniones o informaciones que yo conocía y que de otra manera no podría compartir.  En ningún momento pensé que este sería un medio para hacerme famoso o ganar dinero.  Es decir lo hice de manera desinteresada…

La primera “Entrada” que hice, es decir el primer tema que traté fue el de la letra de la canción “La vaca paría” y después traté otras canciones que fueron surgiendo en el camino.  Este no es un blog netamente musical ; es más lo de las canciones fue algo fortuito pero fue.

La canción “La bollona” tiene una larga historia, me tocó hacer un trabajo grande que duró muchos meses pues mi conocimiento del idioma en el que está escrita esa canción es completamente nulo.  Es lo mismo que si estuviera escrito en árabe…

Pues bien, busqué la forma y con muchísima ayuda logré mi objetivo.  Lo publiqué en mi blog y quedé satisfecho por la “Misión cumplida”.  Después se me ocurrió ir a los lugares donde estaba publicada la canción (En Youtube) y me di al trabajo de recomendar a quienes quisieran conocer algo más de esa canción, que visitaran mi blog.

Para mi sorpresa, en una de esas páginas encontré parte de mi trabajo publicado y sin la más mínima referencia de dónde había sido tomado (Verificar aquí); eso me pareció injusto y lo acepto: Me dio rabia…

Qué fácil es copiar y pegar algo de internet y no darle el más mínimo crédito a quien lo investigó.  Me pareció muy triste.

Pero mi sorpresa aun no terminaría, porque otro día en un bus urbano (No podía ser de otra manera) escuché a un locutor comentando, después de haber puesto la canción, textualmente parte de lo que yo había publicado y lógicamente lo hizo como si fueran sus opiniones y sin dar los créditos necesarios.  Entonces pensé: soy un idiota útil, porque yo hago todo el trabajo y no gano nada y otros sí ganan dinero utilizando mi esfuerzo… ¿Te parece justo?

En vista de todo lo anterior y considerando que no debo prestarme a ese jueguito, me prometí a mí mismo que no publicaría nunca más una canción por ninguna circunstancia.  Y debes tener la seguridad de que promesa que me hago a mí mismo ¡La cumplo!

Entonces volviendo a la cita del libro “Como Ganar Amigos” me di cuenta de que yo no soy la excepción de la regla  y que también como cualquier mortal preciso de que se me haga el reconocimiento por mi trabajo, que es lo mínimo que puedo esperar.

Yo soy de la opinión que el conocimiento debe ser universalizado.  Pero con lo que no podría nunca estar de acuerdo es que este sea usurpado impunemente.

Qué fácil que habría sido que en los dos casos de los cuales me enteré (porque pueden haber más) hubieran dicho: tomado del blog “Oculo Avizor” y yo estaría tranquilo y continuaría haciendo lo que muchos quieren que haga y lo que a mí tanto me gusta (Compartir)…

Lo siento de verdad.

12 de junio de 2013

Quem ven lá sou eu (La Culebra)

http://www.youtube.com/watch?v=OzRy4HdLy1U
A petición de uno de mis lectores, que lamentablemente aparece como anónimo: y por constituirse  los lectores en la principal razón de ser de este blog; he buscado esta canción que además de enriquecer mi acervo cultural, me remite nuevamente a Brasil, su cultura e inevitablemente a la época esclavista que tanto dolor me produce, como si yo la hubiera vivido, bueno, la estamos viviendo en una dimensión diferente de ella.

Esta canción es conocida como "La culebra" en la costa norte colombiana y nuevamente es un nombre que nada tiene que ver con lo que dice la letra o el título de ella.  La confusión está en que el la letra dice "Capoeira" muy similar a "La culebra" como la bautizaron aquí.

Después de esta breve introducción, comenzaré por decir que la “Capoeira” que es de lo que habla principalmente la canción que nos ocupa, es una danza que comenzó en Angola y fue traída por los esclavos africanos, que lo que más desarrollado tenían era el sentido de pertenencia por su África amada, bueno, nuestra África porque a la larga venimos de allá…
Como los colonizadores no entendían de que se trataba esa danza, la veían como algo malo y no les gustaba que los esclavos la practicaran.  Pero cuando finalizó la esclavitud en Brasil y por ser los negros quienes la practicaban, esta danza fue tomada como “representación de la delincuencia” o símbolo de ella, porque al desplazarse a las ciudades y sin suficientes empleos en ellas los negros se dedicaron a delinquir y por esto fue que la Capoeira era vista como “algo malo” y fue prohibida.

He aquí la letra en portugués:

Quem Vem Lá Sou Eu

Oh meu irmão, o que foi que tu viu la
Eu vi Capoeira matando, também vi Maculelê

Capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador
Oh capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador

Eu sou discípulo qui aprendo, sou mestre qui dou lição
Na roda de Capoeira, nunca dei meu golpe em vão

Capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador
Oh capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador

É Manoel dos Reis Machado, ele e fenomenal
Ele e o mestre Bimba, criador da Regional

Capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador
Oh capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador

É Capoeira é lutta nossa, da era colonial
E nasceu foi na Bahia, Angola e Regional

Capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador
Oh capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador

Em no dia que eu amanheço
Danado na minha vida
Planto cana descascada
Com seis días tá nascida

Capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador
Oh capoeira
É jogo praticado na terra de São Salvador

Quem vem lá, sou eu, Quem vem lá, sou eu,
Birimbao bateu, Capoeira sou eu…

Quem vem lá sou eu, Quem vem lá sou eu,
Birimbau bateu, Capoeira sou eu…

Quem vem lá, sou eu, Quem vem lá, sou eu,
Birimbau bateu, Capoeira sou eu…

Quem vem lá, sou eu, Quem vem lá, sou eu,
Birimbäo bateu, Capoeira sou eu…

Eu venho de longe, venho de Itabuna
Jogo capoeira  meu nome é  Suassuna

Quem vem lá sou eu, Quem vem lá sou eu,
Birimbau bateu, Capoeira sou eu…

Mas sou eu,  sou eu,quem vem lá
Eu sou brevenuto, quem vem lá
Montando a cavalo, quem vem lá
Fumando a charuto, quem vem lá

Mas sou eu sou eu, quem vem lá
Eu sou brevenuto, quem vem lá
Montando a cavalo, quem vem lá
E fumando um charuto, quem vem lá

Mas sou eu sou eu, quem vem lá
Eu sou brevenuto, quem vem lá
Montando a cavalo, quem vem lá
E fumando um charuto, quem vem lá...

La traducción sería esta:

¡Oh! mi hermano, ¿Qué fue lo que viste allá?
Vi la Capoeira matando, también vi maculelé

(Coro)
Capoeira
Es un juego practicado en la tierra de San salvador (Dos veces)

Soy discípulo que aprendo, soy maestro que da lección
En la rueda de la Capoeira, nunca di mi golpe en vano…

(Coro)

Manuel de Los Reyes Machado, él es fenomenal
El es el maestro “Bimba” creador de “La regional”

(Coro)
La Capoeira es nuestra lucha de la era colonial
Y nació fue en Bahía, Angola y Regional

(Coro)

En los días que amanezco aburrido de la vida
Planto caña pelada y en seis días está nacida…

Quien viene de allá soy yo, quien viene de allá soy yo
El “Birimbao” sonó, ¡La Capoeira soy yo!

(Coro 2)

Quien viene de allá soy yo, quien viene de allá soy yo
El “Birimbao” sonó, ¡La Capoeira soy yo!

Quien viene de allá soy yo, quien viene de allá soy yo
El “Birimbao” sonó, ¡La Capoeira soy yo!

(Coro 2)

Quien viene de allá soy yo, quien viene de allá soy yo
El “Birimbao” sonó, ¡La Capoeira soy yo!

Vengo de muy lejos, vengo de Itabuna
Juego Capoeira, mi nombre es Suasuna.

Quien viene de allá soy yo, quien viene de allá soy yo
El “Birimbao” sonó, ¡La Capoeira soy yo!

Pero soy yo, soy yo, quien viene de allá
Yo soy “Brevenuto”, quien viene de allá
Montado a caballo, quien viene de allá
Fumando un  tabaco, quien viene de allá.

Y soy yo, soy yo, quien viene de allá
Yo soy “Brevenuto”, quien viene de allá
Montado a caballo, quien viene de allá
Fumando un tabaco, quien viene de allá.   (2 Veces)

En la canción mencionan a Manoel dos Reis Machado, dice la letra que “él es fenomenal”, pues sí, lo fue, porque revolucionó la Capoeira como se conocía hasta entonces hasta convertirla en lo que hoy es: una danza artística con visos de arte marcial, además considerada como una danza auténticamente de Brasil, esta es conocida como la Capoeira Regional o simplemente La Regional como dice en la canción.

Manoel dos Reis Machado era conocido como “Maeste Bimba” traducido sería algo así como “El maestro pipí” porque “Bimba”en portugués  es “Pipí” en español, es decir el pene de los niños pequeños y ese apodo  tiene su explicación también.
No entiendo debo admitirlo porqué dice “Vi la Capoeira matando” porque tengo entendido que esta es un arte pacífica.  Dice a continuación “también vi maculelé”, bueno, maculelé es otra danza parecida a la Capoeira…
Cuando menciona a San salvador, se está refiriendo es a Salvador de Bahía porque el nombre que pusieron sus fundadores fue: “São Salvador da Bahia de Todos os Santos” es decir “San Salvador de la Bahía de todos los Santos” pero como sucede acá, la gente trata de abreviar lo más posible y esta bella ciudad se conoce simplemente como “Salvador”
El “Birimbao”, es un instrumento musical de cuerda que se usa para producir la música con que se danza la Capoeira, consiste en una vara de madera flexible con una cuerda que la tensa y en uno de los extremos una especie de calabazo o totumo que hace las veces de caja de resonancia…
Itabuna, es el quinto municipio del estado de Bahía queda al sur del estado, a unos 300 kilómetros de Salvador.

Brevenuto es un apellido de origen italiano.

Bueno, espero haber llenado las expectativas de mi querido lector anónimo a quien le agradezco por indicarme el camino para expandir mi visión cultural.


No puedo despedirme sin antes agradecer la invaluable ayuda prestada por mi estimada amiga Sonia Duarte quien me despejó las dudas de algunas palabras que no lograba captar: ¡Mil gracias mi amiga!http://www.youtube.com/watch?v=OzRy4HdLy1U

19 de mayo de 2013

Las confesiones II


Como yo estoy excento de cumplir con el “Secreto de Confesión”; y si lo cumplo es por voluntad propia,  ya que no he jurado nunca (Ni juraré) guardarlo, entonces he decidido “publicar” algunos de aquellos secretos que me han confiado algunos de mis amigos con la esperanza de que lleguen hasta ahí…  Bueno llegarán hasta ahí en el sentido de que no diré sus nombres propios y los que utilizaré, serán lo menos parecido a  aquellos que tienen los dueños de dichos “Secretos”.
Hay una canción que se llama cuarenta y veinte que la canta José José www.youtube.com/watch?v=79sidCJPjYU
Esta canción habla de una relación entre un hombre mayor y una jovencita.  Aunque esta canción se enfoca más en el sentido social (por la no aceptación de la gente), ilustra un poco, desde otro ángulo esto que te voy a compartir:  
Dicen por ahí que un secreto entre más de dos ya no es secreto.  Pero yo creo que si lo conoce más de uno, ¡Ya no es secreto!
Me contó un amigo que hace unos cinco años él y la mejor amiga de su hijo se hicieron amantes.
Ella lo conocía muy bien y sabía que era un hombre casado y con dos hijos; también sabía que era treinta años mayor que ella.  Pero de manera inexplicable ambos se fueron dejando llevar por aquello que al principio era como “Un juego sabroso” al cual jugaban cada vez que las circunstancias lo permitían.  Y luego se les fue convirtiendo en una necesidad que ambos querían llenar, por decirlo de una forma simple, y no pensaron en más nada sino en llenarla…
Me dice mi amigo que él se siente como un adolescente enamorado y que percibe que ella le corresponde, a pesar de que en un convenio inicial al que llegaron antes de “formalizar” su relación; se prometieron no interferir en las relaciones que pudieran tener con otras personas o parejas.  Era algo así como lo que llaman ahora “Amigos chéveres”;  “Amigos con derechos” o “Amantes sólo por el sexo”, por lo que ella puede y de hecho tiene su novio.
Todo esto no sería nada del otro mundo si no fuera porque mi amigo me dice que no sabe qué hacer porque cada día está más “apegado” a la forma de hacerlo de su amante y dice que ella le ha confesado que no se siente igual con otra persona al punto que ha cambiado varias veces de novio, los cuales acepta sólo para guardar las apariencias porque -“Ella se siente verdaderamente bien es conmigo”- afirma.
“Ella es linda, posee un cuerpo armonioso y hermoso que no pasa desapercibido en ninguna parte.  Como si esto fuera poco tiene un modo de ser “Increíble” es culta, rica y muy inteligente.  Esta joven se ha metido dentro de todo mi ser y me gusta tenerla allí.”-Comenta-
Yo creo –continúa mi amigo- que al comienzo ella se dio cuenta de que yo la miraba de una forma inusual, intensa y especial…   Entonces ella cuando me sorprendía mirándola se sonreía de una forma pícara como diciendo “Te pillé” pero nunca me dejaba ver que estaba disgustada por ese hecho.
Pasado algún tiempo fuimos entablando una relación más cercana  y ella comenzó a contarme cosas muy personales y yo le aconsejaba sobre qué tenía que hacer… Y un día de esos me dijo: “Ay que bueno sería que usted y yo pudieramos tener algo…  Porque usted es tan especial conmigo y siento que me entiende bien” a lo que yo le respondí que cuál era el impedimento para que pudiéramos tener “algo”; ella guardó silencio un momento y luego dijo : ¿Cierto que no hay ninguno? Y así comenzó todo…
Yo le prometí que nunca le causaría ningún problema y que siempre buscaría llenarla en todo lo que pudiera, y eso le gustó mucho.
Nuestros encuentros son largos y llenos de pasión, siempre que lo hacemos lo disfruto como si fuera a ser la última vez que vamos a estar juntos  y ella me sigue el ritmo.  Nunca hemos tenido ni la más mínima discución y espero que siempre sea así.
Me hace sentir especial porque me ha escogido a pesar de todos los impedimentos que en un principio parecíamos tener… En una simple frase puedo decir que es el premio más grande que nunca soñé recibir y menos ahora cuando ya pensaba que no sería atractivo para ninguna mujer por estar casado hace tanto tiempo.  Pero mira tú, La vida es misteriosa ¿cierto?
Cuando mi amigo terminó de contarme su secreto, yo no sabía qué decirle y lo único que se me ocurrió fue decirle: Bueno, yo escribí algo como eso que me has contado en un ensayo que hice sobre el amor y puedo garantizarte que no es un caso exclusivo tuyo pues hay muchísimos casos como ese.  Lo único es que este te está pasando directamente a ti y eres tú quien debe saber como se siente y hasta qué punto estás dispuesto a llegar.  No podría decirte has esto o has aquello porque en realidad es algo bien personal que debes tratar con tu propia experiencia.
Yo personalmente encuentro este tipo de relaciones “Algo bonito” siempre que la relación no esté manchada por un interés marcado como el interés económico por ejemplo porque una unión así de lo único que habla es de que “El amor no tiene edad” y es impredecible…
Se me ocurre preguntarle a todos los varones que leen mi blog:
¿Qué harías tú si estuvieras en una situación igual a la de mi amigo? (Respuestas en el link “comentarios” allí abajo) 

19 de abril de 2013

Las confesiones


Yo no soy sacerdote, ni pastor de ninguna religión, ni guía espiritual de nadie; pero tengo la gracia de que las personas me escogen para hacerme las confidencias más recónditas de sus existencias, las confesiones que no se atreven a decirle ni siquiera a sus más íntimos y allegados.  Lo anterior creo que es una virtud de la cual ciertamente no estoy muy orgulloso porque voluntariamente no tengo ni la más mínima intención de inmiscuirme en la vida de nadie.  Suficientes penas tengo que solucionar en mi propia vida como para querer adicionar problemas de otros…  pero como las cosas no son como uno quiere sino como son, entonces me toca aceptar esta “Tarea” que la vida me ha impuesto cual es, la de escuchar atentamente las confidencias que me hacen, que no son pocas, porque  en este aspecto soy como la tierra que atrae hacia sí todas las gotas de lluvia que del cielo se desprenden…  de modo que escucho todo lo que las personas conocidas y desconocidas se les da por contarme; pienso seriamente en qué decirles en procura de “solucionar” lo mejor posible la situación que me han planteado y si no se soluciona sólo con consejos, entonces entro a obrar en busca de ayudar a aquel a quien Dios o la vida me han mandado sabiendo tal vez que yo podría ayudarle…

Cuando yo ayudo a alguien en cualquiera que sea el sentido en el que lo haga, no espero ni remotamente  que me lo agradezca porque lo que menos sabemos hacer las personas es precisamente agradecer.  Y ésto lo aprendí de mi querido profesor Javier Mejía Parejo quien un día de tantos en que hablábamos me dijo: “Cuando usted haga un favor a alguien, no espere a que se lo agradezcan.  Porque si no se lo agradecen y usted estaba esperando que lo hicieran entonces se va a sentir defraudado o frustrado; en cambio si no estaba esperando que se lo agradezcan y no se lo agradecen usted lo toma muy normal porque era lo que estaba esperando.  Si por el contrario se lo agradecen: La satisfacción es doble porque no lo estaba esperando y ¡Lo hicieron! Entonces ¡Doble satisfacción!” Sabias palabras que nunca he olvidado y siempre he puesto en práctica y puedo dar fe de que me han resultado de muchísima utilidad casi todos los días…
Aquí surge una pregunta: Y ¿al confesor quién lo confiesa? O mejor dicho ¿cómo se desahoga el confesor? Te lo voy a “Confesar” ahora:
Cuando yo tengo una pena muy grande, de esas que te hacen sentir insignificante, discapacitado o inútil contra ella; una pena que parece gigantesca y que uno comprende que no puede “cargarla” solo, lo que hago es que tomo el teléfono, marco un número al azar y sea quien sea que me conteste le pregunto que si tiene unos minutos para escuchar la confidencia de un desconocido que nunca más volverá a molestarlo.  Y ¿qué crees que me responden siempre? Pues claro porque las personas somos por naturaleza curiosos o morbosos como quieras llamarle y queremos saber qué es lo que le pasa a los otros.  Si esto no fuera así no existirían ni los periódicos ni la radio ni la televisión y por supuesto no tendría tanto éxito el Facebook ni el Twiter (Qué risa ¿verdad?) entonces le cuento a aquel extraño o extraña lo que me está “martirizando” y me despido agradeciéndole por su tiempo y su paciencia y como se lo había prometido no lo molesto más.  Entonces aquella pena mágicamente ya no es tan grande porque por alguna razón que desconozco, el sólo hecho de compartirla con alguien la vuelve menos mala (Qué risa otra vez…) 

De esta manera no pongo mi intimidad en manos de nadie conocido que más tarde, con las vueltas que da la vida, pueda usar éso (que le he contado alguna vez), en mi contra; tómalo como un seguro que yo utilizo.
Sin embargo, hay cosas que me han pasado que no me he atrevido a contárselas a nadie ni siquiera protegido por la distancia y el anonimato… Ni te las imaginas…¿Ya te entró la curiosidad?
Qué risa por tercera vez.